SUFRAGIO UNIVERSAL, Isaac Asimov.
15 Oct 2007, por angelcaído :: Literatura: Comentarios de libros, ¬> Ciencia ficción 5 Comentarios | 2,358 views
Sufragio Universal es un inquietante cuento de Isaac Asimov. ¿Llegará a hacerse real en el futuro? Lo haga o no, nos abre la posibilidad de reflexionar y de saber qué es lo que está ocurriendo en el presente.
Norman Muller es un norteamericano del siglo XXI. Padre de familia, un tipo sosegado que no quiere problemas, Asimov nos lo dibuja como alguien sensato que prefiere la cotidianeidad de su vida tranquila a los terremotos que asolan las existencias de los grandes héroes, de los nombres propios, de los famosos próceres. Sin embargo, pobre Norman Muller, la casualidad no parece tan conforme con esa existencia y le depara una sorpresa mayúscula.
Porque EEUU se dispone a celebrar sus elecciones. No penséis en lo que conocéis: partidos políticos haciendo campaña, dos candidatos sonriendo en las portadas de los principales diarios y miles de papelillos de colores cayendo sobre una multitud de adeptos que, bandera de barras y estrellas en la mano, entonan a coro el himno nacional. No, Asimov nos cuenta que, avanzado el siglo XXI, la tecnología ha hecho posible la existencia de un súper-ordenador llamado Multivac. Es un artilugio informático complejísimo, tan complejo como enorme: nos lo describe como un artefacto de no sé cuántas toneladas que el Gobierno mantiene oculto, en secreto, en estancias subterráneas. Multivac ha sustituido la decisión humana, es el que decide por todos, puesto que tiene la capacidad de valorar todas las posibilidades y tomar el camino más acertado ante cada encrucijada. Es capaz de definir la política exterior, la cuestión económica, el trazado de las carreteras… todo, absolutamente todo. Multivac elimina el error humano, la trampa de la subjetividad, las pasiones que empañan los juicios. Sin embargo, quizá como rémora del pasado, se siguen celebrando elecciones, pero unas elecciones muy peculiares.
Cada equis tiempo, el genio informático elige a un ciudadano de EEUU y lo somete a un cuestionario. Le hace preguntas aparentemente triviales mientras le va midiendo el pulso cardíaco, la sudoración, la presión sanguínea, y de ese examen Multivac deduce, supuestamente sin margen de error posible, quién debe ser el presidente de los EEUU, los gobernadores, los alcaldes… Multivac cubre todos los puestos de responsabilidad a partir de ese escrutinio que realiza a un ciudadano anónimo. Como se puede comprender, así las cosas, se hace más famoso el ciudadano que elige Multivac que el presidente electo.
Pues bien, el elegido en el cuento es Norman Muller, el tipo normal, el que huye de protagonismos y adulaciones. Su familia está encantada, en especial su esposa, pues sabe que si se manejan bien, el hecho de ser elegido por Multivac puede proporcionar fama y dinero en cantidades industriales.
El cuento relata la experiencia de Muller bajo el cuestionario de Multivac; no os perdáis la reacción final del protagonista, que sucumbe ante la gloria de ser el “elegido”.
El elegido, que es elegido en definitiva para que elija. Es ciencia ficción, pero cada vez menos, como suele ocurrir con todo el material que estos tipos escribieron a lo largo del siglo XX. No sé qué os parece la hipótesis de Multivac, si lo veis ético, posible, normal o subnormal, pero sí os diré que a mí, personalmente, me cuesta cada vez más apreciar la diferencia entre ese sistema de elección nacido de la cabeza de Isaac Asimov y el que tenemos hoy en día, que por cierto, no sé a quién se le ocurrió. Y no me digáis que a los griegos.












15 October 2007 a las 1:27 pm
Ese relato es increíble, como prácticamente todo lo que escribió Asimov. El buen doctor fue una de mis principales inspiraciones en mi primera etapa como escritor y le estaré eternamente agradecido por las horas de enaltecedora lectura.
15 October 2007 a las 1:39 pm
Sí, es un maestro. Actualmente me estoy volviendo a leer la saga de Fundación y me sigue resultando increíble.
Aprovecho para haceros una pregunta, vi por ahí varias obras de él como historiador, ¿qué tal es?¿merece la pena?
15 October 2007 a las 2:18 pm
Yo no sé decirte, porque, aunque he leído y releído casi todo de Asimov en ciencia-ficción, no me ha dado aún por sus otras facetas. Pero es que quería decirte que justo he visto estos días algún comentario de Logopita al respecto, pero, chico, es que ahora no lo encuentro; estaba por aquí, en la 2, yo creo…
Y sí, vaya con la Fundación. La verdad es que es una pasada, se relea las veces que se relea.
Y enhorabuena al articulista, por cierto.
15 October 2007 a las 3:51 pm
Pues yo lo que no he leído de Asimov es precisamente ciencia ficción. Sus libros dedicados a la Historia me los he leído todos, y he de decir que coincido plenamente con lo que decía logopita (Nuru, estaba en el hilo de “el último Catón”): me parecen muy agradables de leer y muy fáciles de asimilar. Son una estupenda lectura iniciatica, el tipo desde luego sabía transmitir cierta vocación docente. Pero para los que se hayan adentrado en la Historia les parecerá infantil su lectura. Ah, y otra cosa es cierta: están cargados de subjetividad y tópicos, de lo genial que es la cultura occidental, lo maravillosa que es la democracia actual y lo malas malísimas que eran unas culturas y lo estupendas que eran otras (la mejor, por supuesto, la judeo-americana). Cae en el error de juzgar todo con ojos de este siglo; quizá por ello resulte también tan comprensible su modo de escribir la Historia.
26 December 2007 a las 12:45 pm
[...] Él mismo nos lo explica en una nota que prologa a esta novela de 1987. Corría el año 1966 cuando a Asimov le encargaron la novelización de una película que otros habían escrito. El químico-novelista se ciñó al argumento que le habían dado, y solamente intervino para “cambiar varias de las más intolerables inconsistencias científicas” que se habían colado en aquella película. [...]