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21 Comments »javi
TROYA, Gisbert Haefs: aventuras trufadas de Historia.
Me siento realmente confuso ante este libro: vivamente impresionado y sumamente decepcionado. Vamos a ver si consigo expresarme con más claridad en papel que en mis pensamientos.
Tendré que empezar diciendo que es una novela histórica, eso está más o menos claro en mi cabeza. Bien, ¿de qué trata?
Pues aquí comienza mi primer problema. Troya sólo es un lugar más dentro del libro, en cierta manera primordial y determinante, pero no en la medida que uno espera encontrar ante ese título tan unívoco. Si bien todo conduce hacia la Tróade, no es menos cierto que el entorno histórico es muy amplio y el protagonismo de Ninurta, un comerciante asirio, evidente. A través de él conoceremos las llamadas “invasiones de los pueblos del mar”, que son un período apasionante de la Historia, una época convulsa que cambió la faz del Mediterráneo antiguo mediante una serie de hechos violentos, políticos y de movimiento de pueblos y caída de otros. Con todo esto, el título puede resultar un poco confuso, como si “El etrusco” se hubiese titulado “Roma” o “el conde Belisario” “Bizancio”.
Y esto enlaza con mi segunda duda, ¿es históricamente posible el mundo que nos muestra?
Haefs mezcla hipótesis de escritor, de una manera más o menos afortunada, con datos históricos corroborados por la investigación de especialistas y algunos hallazgos arqueológicos de los últimos años: el trabajo de documentación y asimilación de esos hechos históricos no es malo en absoluto; muy al contrario, es incluso brillante, sobre todo en la comprensión del contexto: hila fino ante tal aluvión de tradiciones. En la hititología, sin embargo, pasa de puntillas: no mucho más allá de algunos términos, del contexto histórico más elemental, y de algunos documentos que sirven de base para la acción. De la micenología, bueno, en ésta se toma sus buenas licencias y retrotrae y mezcla una de las teorías de la posible invasión doria (medio pacífica, medio violenta) con una hipotética aquea, desligando aqueos y micénicos casi como fueran micénicos y pelasgos siglos antes. No deja de ser atractiva esta propuesta, pues explicaría ciertos indicios de destrucciones previas a las de la época de “los pueblos del mar” y los dorios, reflejados también en la tradición mítica, sin terminar de desatar un fuerte vínculo con la cultura micénica. También se hace eco de la propuesta con más sentido común acerca de las destrucciones de principios del siglo XII a.d.C., aquella que nos cuenta que fue un cúmulo de circunstancias las que llevó a las comunidades entonces bullentes a iniciar una rápida e inexorable extinción. Hasta aquí todo correcto o, al menos, asimilable.
Pero hay detalles que la alejan de la verosimilitud, ¿en qué falla?
A mi juicio, hay ciertos personajes y situaciones que me resultan anacrónicos. Es un juicio más literario que histórico y tiene más relación con la trama y el lenguaje que con hechos. Una isla que parece salida de la mente de Tomás Moro; la simplicidad con la que Haefs trata la escritura antigua, asunto brillante para un manual escolar pero de poca credibilidad para una novela; el excesivo cúmulo de situaciones por las que atraviesa el protagonista, inicialmente justificadas por las circunstancias de su nacimiento pero que no termina de convencer, quizá debido a su humanismo; el lenguaje coloquial tampoco ayuda, no sé si por culpa del autor o del traductor, y es que el uso de ciertas frases hechas resultan anacrónicas; y aunque nos encontremos ante una novela de aventuras, ciertos personajes resultan tipificados en exceso, al igual que otras situaciones se acercan en demasía a “Conan el bárbaro” o al “capitán Trueno”, cosa nada censurable por otro lado, incluso plausible siendo de género, pero que chocan con la temática de la obra y con la mezcla de investigación histórica que posee la obra.
Y la trama… ¿qué tal la novela en sí?
En esencia, como ya señalé, es una obra de aventuras. Como tal, tiene momentos álgidos en los que la acción te ata a sus páginas. Como contra, hay momentos centrales de libro que aburren y chocan; así la mencionada parte de la isla, paraíso poco creíble e intrascendente. El corpus principal de la obra está escrito a tres voces: la del narrador clásico, la cual ocupa gran parte de la novela y se centra en Ninurta; la voz epistolar de Corinnos, casi a modo de crónica personal del contexto aqueo que rodea la obra; y la de Ulises, un intento de arcaizar la obra en sí y de hacerla subjetiva y reflexiva, consiguiendo con esta voz momentos muy buenos, llenos de inteligencia, y otros sobrecargados e insustanciales. Todo este corpus está cerrado por la intervención de Solón, casi siete siglos posterior a estos hechos y protagonista de que la tradición homérica quedase fijada, el cual halla en Egipto la verdad histórica acerca de Troya. En este punto he de decir que utiliza a Solón y a Platón de una manera más acertada, fina e inteligente que los actuales best seller lo hacen con Dante o Leonardo da Vinci, pero, en cierta manera, me resulta un recurso muy similar.
Entonces, ¿qué resumen hago?
Troya no es pecata minuta, no es algo sencillo hacer historia con ella debido a la abundante tradición mítica y popular que contiene. Aunque conciliable en puntos, todo este acervo homérico, literario y cinematográfico choca en muchos puntos con la Historia. Difícil, pues, es contentar a ambos bandos: el popular por un lado, dispuesto a ver entre líneas a griegos similares a hoplitas; el homérico por otro, deseoso de leer cómo Diomedes hiere con la lanza a Hares o Aquiles es abatido por un dios; y el histórico, ansioso por comprobar los últimos hallazgos en Hisarlik. Bajo este punto de vista, Troya sólo contentará a quien se acerque a su lectura sin apenas tópicos preconcebidos o quien los aleje.
¿Por qué entonces me impresionó y me decepcionó?
Es profundamente injusto este sentimiento, pero hay pasajes de la novela tan excepcionales que uno al leer otros muy mediocres se pregunta hasta qué punto no pudo mantener cierta línea, como si tuviese que contentar al lector versado al mismo tiempo que al que no lo es, al amante de la aventura como al de la Historia, quedándose en un camino medio tan poco convincente; al igual que uno se cuestiona por qué tuvo que introducir morralla al texto, como si, efectivamente, fuese cierto aquello que él preconiza de dar “sangre, sudor y esperma” al texto; o por qué no acortó páginas, cual buen médico que debe de mutilar un miembro para que no se extienda la enfermedad por el resto del cuerpo. Realmente, hubiese pasado de ser una obra digna, no carente de inteligencia, a un volumen realmente apasionante.



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del
Thursday, October 11th, 2007 at 12:37 pm en


¡Uau!, Haefs. Pues me he leído bastante de él, y sin duda destaco todo lo que ha escrito acerca de Cartago; muy bueno, de verdad. Últimamente le está dando por hacer novelas como churros, y así le salen.
Troya no me gustó. El personaje de Tsanghar resume un poco mi sentir: inventa la palanca como si fuera Arquímedes, los pedales, la imprenta, los estribos… ¡Qué pena que se fuera a China y que todo eso se perdiera! Pero… ahora que lo pienso: lo mismo tuvo algo que ver con el invento de la pólvora, ¿quién sabe?
Mezclar todo eso con el libro de Joachim Latacz no es de recibo.
October 11th, 2007 at 6:10 pmCoincido contigo en dos puntos, Javi. Es cierto que es Arcadia maravillosa que es la isla de marras, sobra totalmente. Además, opino como tú que la obra está muy desequilibrada entre esos momentos magistrales de los que hablas, y otros que dejan algo que desear.
October 11th, 2007 at 6:49 pmPor otro lado, tampoco debemos olvidar que, efectivamente, estamos hablando de una novela histórica y que, como tal, tiene algunos de los gajes característicos del género, como ese lenguaje quizás demasiado coloquial, ese pasar de puntillas por determinadas cuestiones quizás demasiado académicas, etc. Pero, como decía antes, estos males son demasiado comunes en el género, y ni remotamente nos encontramos ante uno de sus peores ejemplos. Compáramela, por ejemplo, con la “Numancia” de Martín Corral. ¿Que quizás no sea la mejor novela de Haefs? Quizás no, yo sigo prefiriendo su Aníbal. Pero, a pesar de los “peros”, creo que los numerosos “pros” nos siguen dejando en las manos una buena novela.
Coincido con Le_baron, aún la aumento más. A mi juicio, es uno de los mejores libros de Haefs. Es cierto que tiene sus baches, pero en conjunto es de lo mejor que he leído.
October 11th, 2007 at 7:16 pmSí, si de verdad que no se puede comparar con otros libros que han caído en mis voraces manos… Y es cierto, Le_baron, que tiene numerosos “pros”. Por eso escribía que quizás haya sido un poco injusto. Le acabo de decir a un amigo que me ha vencido la ilusión de haber leído una obra que podría haber sido muchísimo mejor. Es como si vieras a Ronaldinho internarse por la banda, regatear a unos cuantos con caños indecentes y sombreros asombrosos, y cuando llega al área mete un empujón a un defensor y encima cuando dispara lo hace a la cruceta. Ese “¡uuuuyyyysss!” es lo que he sentido.
October 11th, 2007 at 7:49 pmBig44 ha mencionado uno de los mejores libros acerca de Troya, si no el mejor: “Troya y Homero”, de Joachim Latacz. Ese libro vale todo el oro del mundo y por la forma que tiene el autor de escribirlo y exponer la cuestiones es recomendable para todo el mundo, desde los especialistas hasta los neófitos. Indispensable.
En cuanto al libro de Haefs, me gusto mucho.
October 12th, 2007 at 1:59 pmCoincido con vosotros en ensalzar el libro de Joachim Latacz, no sólo por lo que cuenta, que es mucho, sino por cómo lo cuenta. Es una lectura indispensable.
October 15th, 2007 at 10:12 amPues a mi jucio es una de las mejores obras de Haefs. Mejorable, sin duda, pero a mí me dejó un gratísimo sabor de boca; de estos que ni son dulzones ni desaboríos sino un término medio, el más equilibrado. Además, me lo leí de una sentada. Apasionante.
October 15th, 2007 at 4:51 pmBuena reseña, Javi. Entonces, ¿lo compro o no?
Por cierto, ya que habláis de Joachim Latacz, de Troya y de arqueología (habéis hablado un poco, ¿no?). ¿Conocéis alguno la obra de un dibujante llamado Eric Shanower? Me comentan que tiene una serie de cómics acerca de Troya muy buenos. ¿Alguien sabe?
October 16th, 2007 at 9:38 pmAnda, ¿hay cómics basados en Troya buenos? Que alguien cuente, que me interesa mucho.
October 17th, 2007 at 9:37 pmPues yo los tengo. O, al menos, en parte. Hace un par de años sólo habían publicado en castellano la primera trilogía, “mil naves”, y el primer título de la segunda, “sacrificio”. Son un auténtico tesoro. Muy buenos y recomendables.
October 19th, 2007 at 12:21 amPero eso no vale, Javi. Por al menos el autor y la editorial, que si no Big se va a enterar de poco. Y sería una pena, pues realmente son buenísimos.
November 26th, 2007 at 12:58 amVaya, se me pasó tu último comentario, Le Baron. La editorial es “Azake ediciones” y el autor Eric Shanower. Por cierto, han salido ya los dos siguientes números, dando así fin a la segunda de las trilogías.
November 30th, 2007 at 12:30 pmYo estoy ahora con la lectura de Rajá, de este autor. Me está pareciendo un libro muy entretenido y con ciertas dosis de inteligencia que se agradecen, sin hablar de lo que estoy aprendiendo de la India. No puedo opinar de “Troya”, pero si se mantiene mi gusto en “Rajá”, seguramente me ponga a leer ese título en breve.
January 13th, 2008 at 11:42 amTambién te recomendaría su “Aníbal”, es simplemente fantástico.
January 13th, 2008 at 2:19 pm[...] Si yo quisiera hacer un comentario histórico y formal, alabaría el buen hacer de Hafes, la magnífica preparación de la novela, lo acertado de respetar la terminología clásica allí donde ha sido posible sin que esto represente en absoluto un escollo para la lectura del libro. Criticaría dos o tres detalles como más o menos escandalosas –excursión a los Andes incluida-, pero haría una valoración sin duda muy positiva, tanto por la acertadísima ambientación como por la prosa, la presentación y el desarrollo de los personajes. No nos encontraremos con la relativa pesadez de algunos de los pasajes de Troya -la novela se lee de un tirón-. Además, la decisión de poner al final de cada capítulo una carta entre alguno de los protagonistas me parece acertadísima, pues no solo complementa lo que acabamos de leer, si no que además desarrolla ciertos aspectos cotidianos, humanos, dándonos la sensación de estar leyendo algo vivo, algo inmediato. [...]
February 18th, 2008 at 11:47 amLa Troya de Haefs desencantará a los que busquen la enésima revisión del poema homérico, de hecho la ciudad en sí y la inevitable contienda son, durante buena parte del relato, poco más que un murmullo de fondo. Sin embargo, hay algo que me impresionó y que es de hecho el leitmotiv de la novela: Haefs nos muestra las aventuras y desventuras de un mercader asiirio, con un punto humanista innegable, que se encuentra sin buscarlo mucho en la vorágine de la destrucción de la ciudad. No es en absoluto un héroe, ni lo busca: es un simple comerciante que, en una sucesión de hechos verosímil, casi es arrollado en el tumulto del abandono de la ciudad: un “¿cómo he llegado aquí?” que dá que pensar sobre el papel del individuo llano en estos episodios. En este planteamiento, impresionan los inesperados pero bien dibujados encuentros del personaje con Aquiles, Ulises o Príamo, por citar algunos. Recomendable por su originalidad.
May 13th, 2008 at 4:53 pmBienvenido, Antonio Soler, no recuerdo haberte leído por aquí. Tienes mucha razón en lo que dices, no es de ningún modo una revisión homérica, aunque sus guiños tiene. Haefs va por otro camino, más a caballo entre las grandes gestas y la vida cotidiana. Le_baron lo dice muy bien en su artículo acerca de su Aníbal.
May 13th, 2008 at 5:00 pmEl caso es que opino de manera muy similar a Antonio Soler. Vamos, que tiene razón. Salvo en un punto, y es que sigo sin encontrar la verosimilitud en algunos pasajes de la novela. Bienvenido, por cierto, Antonio Soler.
May 15th, 2008 at 9:35 pmUna crítica de la novela con ideas parecidas. Incluso cita a Conán y al Capitán Trueno.
July 10th, 2008 at 11:31 pmHmmm… Está muy bien esa crítica, Mac Meck, aunque no esté de acuerdo en todo con ella, sí que hay cosas interesantes y con las que coincido. A mí me gustó mucho la novela como tal y el trasfondo histórico me pareció muy bueno, lo que me defraudó sobre todo es que esperaba aún más y siempre he pensado de ella que podría haber sido mucho mejor, aunque reconozco que esto es muy injusto por mi parte y algo pretencioso. Bienvenido a L2R, por cierto.
July 14th, 2008 at 1:16 pm[...] ¿Qué es una novela histórica? La pregunta os puede resultar baladí, y su respuesta, obvia, pero no adelantéis acontecimientos, pues debéis saber que esta cuestión levanta las más encendidas pasiones entre los estudiosos del asunto. Aprovecho mi recién terminada lectura de Troya, del novelista Gisbert Haefs, para meterme en el meollo y, con un poco de suerte, levantar alguna polvareda. [...]
January 20th, 2009 at 5:11 pm