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10 Comments »Joaquin Gonzalez Alvarez
HAWKING, PENROSE Y LA REALIDAD
En sus escritos, el célebre fisicomatemático inglés Stephen Hawking emplea frecuentemente la expresión: «conocer la mente de Dios» en un sentido definitorio de su posición filosófica ante el quehacer científico. Sobre todo la parte final de la frase, «mente de Dios», aparece en casi todo lo que se escribe o se dice sobre Hawking, y hasta en los textos en español, vemos esas palabras tal como las expresa en su idioma el científico: mind of God.
Hawking utiliza la expresión en el contexto de su criterio tantas veces sostenido de que con las teorías científicas sólo tenemos un instrumento, una hipótesis de trabajo para la continuación de las investigaciones, pero no el conocimiento de la llamada realidad., la cual sólo podríamos lograr si pudiéramos «conocer la mente de Dios».
Esa tesis de Hawking la toma del positivismo al que en una forma u otra de sus variantes, adhiere el ocupante de la cátedra que en sus inicios fue de Isaac Newton.
Basándose en la tesis positivista de la falsación de Karl Popper en algunos tratados sobre metodología de la investigación científica, se suele presentar como ilustración del surgimiento y final de su vigencia, de una teoría, una historieta en la cual se narran las peripecias de un investigador eventual e ingenuo. El protagonista por alguna circunstancia que no interesa, se encuentra en un descampado y necesita encender una fogata. En su valija lleva una caja de fósforos, varias piezas de hierro, unas de forma irregular, y otras en forma de barras cilíndricas, así como piezas de madera también irregulares unas y en forma cilíndrica otras. Sin seguir método alguno, trata de prender fuego con varias piezas irregulares de hierro y al no poder, prueba con varias piezas cilíndricas de madera y en su ingenuidad infiere que lo que arde debe tener forma cilíndrica. Su teoría «cilíndrica» mantiene vigencia mientras sigue utilizando cilindros de madera. Cuando ensaya con un cilindro de hierro su hipótesis se viene abajo. Aparece entonces en escena un profesor, y el protagonista tiene oportunidad de consultar el conocimiento actualizado aceptado por la ciencia (que no la mente de Dios) y así salir de su error como investigador.
Los científicos verdaderos, para saber la realidad de su objeto de investigación y en general de la realidad en sí, sólo podrían lograr su objetivo si fuera factible «conocer la mente de Dios» en el decir de Hawking.
Como esto no es posible, llega Hawking a expresar, ateniéndose al más radical positivismo, al referirse a la realidad: «yo no sé lo que es eso».
A los que, como su colega Roger Penrose, no sustentan ese criterio, Hawking los llama platonistas.
Habrá que ver lo que piensa Penrose de la realidad, de Platón y de la «mente de Dios».



Entrada
del
Friday, December 11th, 2009 at 1:15 pm en


¡Buenas, Don Joaquin! Interesante punto de vista, el de Hawking. Suena un tanto kantiano, (desconocimiento del “noúmeno”) ¿no le parece? Donde dice “Dios”, se podría decir “la naturaleza”, como Spinoza, mismamente. No conozco el platonismo de Penrose, de hecho, no sé nada de este autor, sóo conozco a Roland Penrose, que escribió una magnífica biografía de Picasso, por cierto.
December 12th, 2009 at 11:00 amUn saludo!
Muy bueno su análisi Ariodante. los positivistas de cierta manera se acercan a Kant. Los que además se declaran ateos, intimamente son deístas o panteístaas al estilo Spinoza. Muy contento estoy con seguirla teniendo entre mis lectores.
December 12th, 2009 at 2:23 pmPor supuesto que sigo, Don Joaquin. Siempre atentamente. A veces tardo un poquito, porque se me acumulan las lecturas, pero siempre llego. y sus escritos siempre son interesantes. Aunque en éste me parece que se ha quedado algo corto…
December 12th, 2009 at 5:59 pmMuchas gracias Ariodante. Creame que es un halago la opinión de que un lector opine que es corto algo que escribo. ¡Como sentiría que me dijeran que largo…!. Procuro siempre la síntesis, aunque leo gustoso lo largo bien escrito y ad miro a quien lo hace Si se siente aludida en esa admiración ¡acertó!
December 12th, 2009 at 6:49 pmYo también admiro un largo escrito si lo que dice está bien dicho, o lo hace de modo ameno, o simplemente, me identifico con lo que leo. Una pregunta, ¿podría citarme algún libro de Penrose? O algún artículo suyo en la red, para echarle un ojo.
December 12th, 2009 at 6:55 pmRoger Penrose tiene un libro del cual existe traducción al español que le gustará leerlo cuyo título es “Sombras de la Mente.Una aproximación a la perdida ciencia dela conciencia”. La obra en inglés se publico en 1994 por la Oxford University Press de Oxford. El título en inglés es la traducción literal del título que le indico en español. A pesar del antagonismo filosófico con Hawking tiene varios libros en colaboración co él, de alta complejidad fisico-matenática.
December 12th, 2009 at 8:41 pmExposición teórica de un planteamiento pero ¿cuál es su opinión al respecto, Joaquín?
December 15th, 2009 at 9:58 amSr. Zen, en un artículo que apareción hace poco en la 2R, “Fe en la Razón, etc…”aunque no lo tengo a mano, creo que puse un exergo con mi opinión al respecto que decía algo así: “que no sepamos que es la realidas. no significa necesariamente que no exista”, no puse el autor porque es mio y es esa mi opinión. Ahora le digo que me gustaría saber la suya. .
December 15th, 2009 at 1:36 pmSería necesario definir “Realidad” para determinar su existencia o no. Y tan solo en ese caso habremos puesto a algo el término “Realidad”. ¿Existe la Realidad al margen de la conceptualización que le demos a la palabra? Que no sepamos lo que algo es, claramente no quiere significar que no exista, pero tampoco que exista pues lo desconocemos. Nos movemos, entonces, en el campo de las creencias, las percepciones y las sensaciones. Nadie puede afirmar que Dios existe, pero tampoco negarlo, de forma rotunda y absoluta, o sí?
December 18th, 2009 at 11:18 amMuy acertadas sus reflexiones, Zen.
December 18th, 2009 at 2:58 pm