RECUERDOS DE LA ERA ANALÓGICA. UNA ANTOLOGÍA DEL FUTURO, Daniel Tubau
9 Dec 2009, por Aguirre :: Literatura: Comentarios de libros, ¬> Ciencia ficción, ¬> Narrativa en castellano, ¬> Relatos y cuentos 13 Comentarios | 3,373 visitas
Todo el mundo conoce el sistema de castas de la India, más o menos. La casta, como bien sabéis, es un grupo social que solo se funda en la base genética para colocar a los individuos desde su nacimiento en un estrato social inamovible. En la India hay cuatro castas oficiales que se sustentan en la profesión y una que no se considera casta, la de los intocables. Había otro sistema, menos recordado, usado por el antiguo Imperio Español en América, ese que se basaba en los cruces de razas: mestizo, zambo, mulato… Si nos vamos al s. XIX o XX, encontraremos otras clasificaciones más curiosas basadas en la forma del cráneo o en el grupo sanguíneo (Arzallusuciología)… Luego, está muy de moda en estos tiempos la de comparar al hombre con una manada de lobos o con el libro Un mundo feliz de Huxley, la del macho Alfa, Beta… Yo soy muy partidario de esta última, considerándome a mí mismo un macho Alfa de nuestra sociedad, un auténtico Brahmana hindú, un gran dirigente comunista chino, un auténtico ser humano y no uno sintético de esos que salen en Blade Runner y que nos rodean en nuestro día a día. Pues bien, gracias al simpático señor Tubau ahora solo podré considerarme Beta. Y gracias.
Una vez aclarado que el autor me cae muy mal, y que a muchos de vosotros debería caeros aún peor ya que si antes erais Betas ahora ya sabéis lo que toca… Bueno, que me pierdo, una vez aclarada la humillación intelectual a la que nos somete el autor… Perdón, que me vuelvo a perder. Empiezo:
Se puede decir de esta obra que es ciencia ficción ya que nos adelanta el futuro a través del «muy futuro», pero también son multitud de géneros más, salpicados por los fragmentos de relatos que componen un cuadro final.
Hay mucha gente que acostumbra a decir de ciertas novelas que son «novelas río», las cuales tienen un curso o historia principal y de ahí surgen afluentes e historias paralelas. En este caso en concreto nos encontramos directamente en la desembocadura del Nilo; cientos de ríos pequeñitos que forman un delta y que nos presentan y empujan hacia el mar y su horizonte. Mira, qué casualidad que sea el Nilo y que lo que quede enfrente sea Grecia.
El autor, a través de multitud de relatos y de las interpretaciones de estos por los Antólogos, pone ante nuestros ojos el futuro inmediato, distorsionado un poquito, quizá, porque dichos Antólogos son personajes de un futuro aún más lejano respecto a los textos que tratan, los cuales reinterpretan para nosotros dichos escritos de una manera suficientemente clara para resultar inquietante (como ellos lo llaman: estilo findemilenio).
Sabéis que no me gusta hablar de los argumentos, así que poco añadiré a lo dicho. Los relatos resultan geniales en su mayoría, aunque hay alguno que para mí flojea algo (entre otras cosas, por eso me empiezo a considerar un macho-no-alfa). Lo que nunca baja de nivel en ningún momento son los comentarios de los Antólogos y la perspectiva de futuro que nos espera… un futuro posible por otra parte, tal y como se están desarrollando las cosas, eso sí, desnudo totalmente de moral, no como ahora, que vamos vestidos con un precioso vestido de la oportunamente llamada falsa moral.
Mi cuñado dice que le recuerda a Clarke, un buen amigo a Stanislaw Lem… A mí no me recuerda a nadie, me parece tremendamente original. Bueno, ese futuro asiático quizá sí que me recuerde a K. Dick, qué casualidad, ahora que Riddley Scott vuelve a rodar…
Tags: antología, Daniel Tubau, era analógica, futuro, Recuerdos, ¬> Ciencia ficción













9 December 2009 a las 12:23 pm
Saludos,
yo no soy aficionado a la ciencia ficción, ni a la filosofía, ni a la mitología, ni siquiera a la prognóstica aplicada, pero he de decir que este libro tiene un poco de cada de todos esos temas y me ha parecido increíblemente bueno.
Además de lo expuesto por Aguirre, añadiría que es un libro interactivo en sí mismo, diferente en cada relato, hiperenlazado, que te mantiene atrapado a todo lo largo (y ancho y doble alto y ancho desplegable) de sus páginas, con una media sonrisa, una ceja pa’rriba y una sensación de “¿esto será verdad o me la está colando again?”. Espectacular.
En fin, como es obvio, lo recomiendo a todo tipo de lectores, porque es una colección de relatos sencillamente brillante.
Enhorabuena Daniel.
Un saludo,
Richar.
9 December 2009 a las 12:44 pm
Felicidades Beta-Aguirre por este Alfa-Artículo. Es cierto que el libro es una sorpresa continua con planteamientos originales y algunos hasta geniales.
Aprovecho la ocasión para felicitar también a su autor, el Alfa Tubau. Mucha Suerte.
9 December 2009 a las 6:50 pm
Aguirre, chato, no veo que el autor nos humille intelectualente,(y menos a ti) sino al contrario, que nos estimula y nos zarandea de nuestro letargo intelectivo y la mala costumbre de dedicarnos a cosas superficiales, rapiditas, mascaditas y tal.
Yo, para no repetirme, os remito a la página corresondiente del foro hislibreño:
http://www.hislibris.com/foro-new/viewtopic.php?t=4105
y también a la correspondiente entrada de mi blog:
http://lamiradadeariodante.blogspot.com/2009/11/recuerdos-de-la-era-analogica.html
Aunque os puedo decir, sin entrar en detalles, que a mí me ha gustado mucho. Es ciencia ficción pero también es muchas otras cosas. En realidad es inclasificable, y como todo lo inclasificable, atrae, succiona, sumerge, en fin, ¿qué queréis que os diga? Leedla, si os pica la ciuriosidad. Y no os agobieis si no entendeis algo al principio (ni al final) Los artículos son independientes unos de otros, no es una novela, hay relatos, hay ensayo…Y tampoco os fieis mucho de la publicidad esta tan complicada que le están haciendo. El libro merece la pena, os lo aseguro. Y si yo lo he comprendido, a mis años, vosotros, que en general sois un público bastante más lúcido y juvenil (al menos eso espero, jajaja), lo captaréis a la primera.
11 December 2009 a las 10:31 am
Ario, ¿acaso a partir de los teinta no se entienden algunos libros?
11 December 2009 a las 10:39 am
Por cierto, felicidades por el artículo de tu blog. Está genial.
Dejo aquí una pregunta que me han comentado ya algunos lectores con los que he coincidido:
¿Es cierto que existe una copia exacta del cuadro de Picasso, “Las señoritas de Avignon”?
El mundo del arte está consternado y parece que pueden existir posibilidades como el libro plantea.
11 December 2009 a las 1:06 pm
Vaya, Zen, ¡cómo se nota que has vuelto! estoy encantada. te contesto por partes:
Una: las lecturas tienen connotaciones diversas por edades, por personas, por sexos, etc etc. Eso lo primero. La misma persona lee el mismo texto con veinte años de diferencia entre una y otra vez, y probablemente no saque las mismas conclusiones. Lo digo por propia exteriencia. eso es un hecho, ni bueno ni malo. Y a partir de los treinta, no, pero a partir de los cincuenta (¡ejem!) uno tiene que esforzarse por entender, por concentrarse y por asimilar lo que lee, porque las neuronas ya no son lo que eran, jajaja! Suena fatal, ya lo sé, pero es así. Eso estando sano, que si además te da el alzheimer, ni te cuento.
Dos: no voy a decir nada de Picasso, para no aguarle la fiesta a Tubau; lo único que haré es recordaros que el libro va de ficción, y que no hace falta tomarse al pie de la letra tooodo lo que dice. O sea, que no os rasguéis las vestiduras, que el agua no llega al río. ¿ok?
11 December 2009 a las 1:27 pm
Lo bueno de eso de Picasso es que resulta totalmente verosímil, más si lo leen gentes de cuatro siglos por venir.
Francamente, y luego me extenderé, el libro es una joya, una maravilla que sorprende. Y mucho. Estoy alucinando con las reacciones que están teniendo todos los que se lo leen. Da gusto.
11 December 2009 a las 1:53 pm
La verdad es que habeis dado con un filón, en Evohé. Sí, si todo es verosímil, por supuesto. A mí me ha hecho repasarme cantidad de textos y leer otros que desconocía, con una nueva mirada. La verdad es que si nos ponemos a pensar lo que de nosotros (o mejor dicho, de nuestros restos, retazos, pistas) podrían deducir unos supuestos habitantes del futuro, lo tenemos muy crudo, ¡jajaja! Se les ocurriríasn estas cosas ¡y otras más teribles!
¿Ya teneis fecha para presentar el libro en Madrid?
11 December 2009 a las 2:02 pm
Sí. Habrá más de una oportunidad porque Daniel tiene muchos conocidos, ya te imaginarás, pero la primera es para el día 22, martes, aquí: http://tinyurl.com/ydssuq4 Ya sabes, todo muy aburrido, con charla, cervezas y tapitas.
11 December 2009 a las 2:47 pm
Pues ¡vaya sitio! El quinto infierno, (que diría el innombrable)Si, será aburridísimo, asi que no iré. ¡Jajajaa! ¿Creias que ibas a darme envidia? Pues como en Valencia ya tengo asegurada la presentación, me quedo tan contenta.¡Hala!
27 January 2010 a las 12:11 pm
Bueno, pues ya he terminado de leerme “Recuerdos de la era analógica”. Lo que más me ha gustado es la sensación de estar “perdida”, de nos saber nunca si los datos que el autor está dando son ciertos o no (con la convicción de que el autor sí lo sabe). Es una oportunidad de de dejarse llevar, de abandonar prejuicios previos a la lectura y arrojarse sin red a la narración y a las cuestiones que se plantean. Recuerdo que nada más terminar ellibro, pensé si yo realmente soy lo que soy o soy lo que creo que soy… una sensación de haber navegado en arenas movedizas que a mí me ha encantado, de verdad. Gracias a Aguirre por el artículo y a Daniel Tubau por su libro!
1 July 2011 a las 12:51 pm
[...] de su compleja mente en continua ebullición de ideas. Si ya pudimos apreciar su genialidad en Recuerdos de la era Análogica, ahora tenemos la suerte de volver a hacerlo en este ligero ensayo sobre un tema tan discutido como [...]
14 May 2012 a las 5:46 pm
mierda