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LAS BACANTES DE EURÍPIDES, La tragedia en esencia.
Un famoso filósofo alemán dijo de esta obra que significó el fin de la tragedia, que entre la lucha de la razón y lo irracional, el estado y la naturaleza, la medida y la desmesura, la individualidad y el cosmos, Dioniso y Apolo, que entre la lucha de todo ello se plantó un demonio, Sócrates, y que triunfó. Lo que sí es cierto es que quizá sea la tragedia por excelencia, de una estética sublime y de factura impecable. Veamos.
No creo que el objetivo de Eurípides fuera mucho más allá del simple espectáculo, de la mera catarsis que buscaba la tragedia. Ahora bien, el carácter, la inteligencia, la ironía y tantas otras cosas que adornaban al dramaturgo hacían que la obra trascendiera de su inicial fin. Cientos de años después han tenido que surgir pensadores como Nietzsche, Hegel, Lesky, Jung…, para decirnos una serie de cosas -que suenan a chino- las cuales en tiempos clásicos ni se planteaban por evidentes.
Es decir, el tema, el entramado de la obra, el tipo de lenguaje, la complejidad del protagonista y el magnífico ritmo narrativo estaban puestos al servicio del objetivo final, que no era otro que conmover al espectador y liberarle. En definitiva, que el espectador saliera del teatro un poquito más seguro: ver el sufrimiento ajeno siempre libera. Así Penteo, protagonista de la obra, es el héroe trágico, es el ídolo y es, al mismo tiempo, el sacrificio por el cual todos, los personajes de la obra y los asistentes a la misma, se purifican.
Hoy en día las cosas, no se crean, son similares: el espectáculo sigue primando, pero mientras que la tragedia proponía personajes mitológicos que todos conocían, dueños de pasiones profundas y contradictorias, en nuestros tiempos son superhéroes –alguno que otro hay con conflictos internos- que liberan adrenalina, o planas y previsibles historias de amor que liberan oxitocina. La violencia, el sexo, los pensamientos, todo debe de ser muy evidente, pues no estamos habituados a mayores conflictos que conseguir el mando de la televisión. Hasta que nos toca vivirlos, por supuesto. Las historias complejas suelen ser minoritarias, tanto en número como en seguidores.
Pero estamos hablando de otro tiempo, en donde todo ciudadano estaba intelectualmente preparado y dotado para ser profundo, sin ningún plan de estudio que jodiera su cabeza, ni chupópteros que los cambiaran a su antojo para manipularles. El concepto de espectáculo no ha cambiado, lo único que se ha movido son nuestros gustos, y en gran medida gracias a la educación que recibimos, es decir, estos gustos están derivados de nuestros conocimientos. Y la temática de esta obra viene que ni pintada.
Dioniso, cruel y hermoso, que otorga las mayores dichas y los peores sufrimientos, ha llegado a las puertas de Tebas, a la ciudad donde fue concebido, que no criado ni nato. Ha decidido castigar a la ciudad donde su madre fue tachada de mentirosa y en la cual su propia divinidad era cuestionada. Éste es el prologo de Las Bacantes, se adelanta un futuro funesto para la casa real tebana.
Rige a los tebanos Penteo, primo materno del Dios, el cual muestra mucha preocupación por los ritos dionisíacos. Son estos terribles para el correcto funcionamiento de la ciudad, enloquecen a las mujeres, las cuales abandonan su hogar durante días para experimentar la locura del dios, la manía, en prologadas orgías llenas de vino, alucinógenos y sensualidad. Ese desorden Penteo no lo puede consentir, en su papel de recto dirigente apolíneo concibe a Dioniso como un bárbaro enemigo de las leyes establecidas, aquellas gracias a las cuales la gente convive en su relativa armonía; es la intransigencia del ignorante. Pese a que es aconsejado a favor del Dios por su tío, el ya anciano Cadmo y fundador de la ciudad, y por el adivino Tiresias, Penteo decide unilateralmente encerrar a Dioniso e impedir sus ritos y celebraciones. Pero una serie de acontecimientos hace que sea liberado. Entonces se vuelven a encontrar Dios y gobernante, y el primero –tras intentar sin éxito que ceje en su soberbia- subyuga al segundo, convenciéndole de que se disfrace de mujer y acuda a espiar a las bacantes que en estos momentos celebran su exultante felicidad en un monte llamado Citerón. Es esta una curiosísima, hábil e irónica conversación, en donde la pericia de Eurípides hace que se llene la obra de profundidad psicológica: Penteo es, en todo momento, consciente de que está siendo manipulado y, pese a todo, accede a travestirse y a ejercer de calenturiento voyeur, pues pocas cosas desea tanto. A la vez demuestra que todas las leyes que con tanto cuidado observaba sólo eran represiones de su instinto. Dioniso, por su parte, lo único que hace es liberarle infundiéndole la manía a Él también y demostrando un humor por el cual los griegos, que conocían sobradamente el argumento, debían de haber dejado escapar más de una risa pese a estar en una tragedia. Penteo, entonces, acude al monte en compañía de este extranjero que a sus ojos no es ningún dios –es curioso comprobar como en la mentalidad griega, al ser tan racional, se consideraba a este dios como extranjero, siendo como era olímpico, antiguo y muy heleno-. Pero ya de camino empieza a verle de otra manera, es síntoma que se va acercando a la comprensión pese a estar enloquecido por el Dios. Vestido de mujer, pues, se propone vislumbrar aquellos ritos mistéricos que están vedados a los no iniciados, en su insana mente se imagina una orgía de sexo y vino, cuando los ritos y la orgia báquica son cosas más profundas. Y de esa guisa es descubierto por las ménades, por las tebanas y el coro tracio, por los propios miembros de su familia, por su propia madre y sus tías; por mujeres embriagadas en alegría que rápidamente torna en una salvaje violencia al verse espiadas por lo que ellas creen una fiera. Aunque este punto también es incierto, pues el coro es consciente en todo momento de que hay un sacrílego, un teomacos al cual hay que castigar, no fuera a propagar sus misterios. Penteo, entonces, es cruelmente despedazado; la primera en comenzar el ritual es su propia madre. Es el culmen del héroe trágico, que hace de víctima propiciatoria de un sagrado sacrificio, convirtiéndose en un redentor de pecados. Es a la vuelta de la comitiva a sus casas cuando se cierra la venganza de Dioniso sobre toda la casa real tebana, Ágave comprende que la cabeza que lleva adornando su tirso es la de su propio hijo.
Sobre este mito se construye la tragedia, y Eurípides la dota de una profundidad magistral. Utiliza aspectos duales antagónicos tanto en los personajes como en la trama; nada hay más trágico que este relativismo, pues deja al hombre sin verdades absolutas y ante un destino inevitable. Así Penteo, fiel representante del logos apolíneo (manera de pensar secundaria, bajo las ordenes de la razón y opresora), es el rígido guardián del nomos (la ley de la ciudad, con sus planes de estudio, con sus leyes de emigración y todo eso) que a la vez cae presa de su pathos (de sus impulsos primarios, de sus miedos y sus pasiones). Así Dioniso es a la vez el bellísimo dios que ofrece la felicidad más extensa y el terrible vengador, capaz de dar los mayores tormentos. De esta manera también los discursos acerca de lo dionisíaco (manera de pensar primaria, bajo las ordenes de los sentidos y redentora) y lo apolíneo se mezclan, mostrándose igual de válidos y o comprensibles.
Este artículo se nos está yendo de las manos, sobran unas cuantas líneas para la medida habitual de los escritos de esta web. Pero como no somos Penteos no recortaremos, aunque, bien es verdad, se nos quedan multitud de asuntos en el tintero. Para conocer más y disfrutar del placer de su lectura les recomendamos la edición de Clásicos Gredos, con la traducción y notas de un magnífico Carlos García Gual.




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Entrada
del
Friday, July 27th, 2007 at 12:02 pm en


Grandísima obra. Ver el papel de Dioniso cuestionando toda la vida de la ciudad y las leyes de ésta, ver al cerril de Penteo, inmóvil ante la evidencia, cómo cambia y cómo es manipulado por el dios o mejor dicho, por sus sentimientos reprimidos.
July 27th, 2007 at 3:34 pmLa obra es toda una lección de literatura, sensibilidad y profundidad.
Lo más relevante de los autores griegos, para mí, es su absoluta vigencia. En teatro y en cine no se ha inventado nada nuevo desde entonces. En todo caso, se ha reinventado y se ha adaptado el lenguaje, pero la esencia de las estructuras narrativas sigue siendo la misma. No estoy de acuerdo con lo de que el público estaba más preparado: el público de entonces estaba más acostumbrado al lenguaje teatral (no había cine ni tele para hacer catarsis social), y la mayoría de las representaciones que vemos hoy en día en España de teatro clásico son de dudosa calidad. Yo recomiendo, sobre todo para los neófitos, que no se pierdan las adaptaciones de Mario Gas, por ejemplo. De pronto parece que los clásicos se clarifican sin haber cambiado, aparentemente, los textos: lo único que hace este director es entender bien las obras antes de montarlas.
July 31st, 2007 at 3:22 pmLas bacantes me gusta mucho, pero mi favorita de este autor es la escalofriante Medea.
Bueno, Casiopea, es cierto que el público griego estaba más familiarizado con el lenguaje teatral, pero no es menos cierto que los gustos estéticos e intelectuales han variado bastante. No considero que estemos preparados para la tragedia, ni muchísimo menos, ni para cargas intelectuales que se alejen de la lógica dominante; es más, apenas se comprende ya este concepto. Confundimos en general dramatismo con tragedia. El hombre actual está alejadísimo de entender al héroe trágico, al cual siempre intenta humanizar, asimilándolo como algo propio. Si no lo consigue, resulta inválido. La desmesura de sentimientos, los conflictos contradictorios, el destino, la indefensión del héroe ante los dioses o el destino, su hybris…, todo resulta a ojos del “homo praesens” extraño, narcisista y teócrata. ¿Te imaginas presentar ahora un colofón de obra mediante un “deus ex machina” no científico o divino fuera del género fantástico?
Hablas de Medea, y yo te pregunto: ¿comprenderíamos todos las motivaciones de esta mujer?, ¿acaso no la veríamos como una simple bruja enloquecida?, ¿no la rechazaríamos “ipso facto”?
No creo, pues, que se trate sólo de lenguaje, sino de contenido, forma y sentido.
Y no es esta una postura poco democrática, si alguien piensa que voy por ahí; de hecho la tragedia siempre fue ligada a la democracia ateniense, fue su máxima expresión, a mi juicio mayor si cabe que la escultura, la arquitectura o la ciencia. Cuando la tragedia murió, también lo hizo con ella esa democracia, ese sistema en el cual todo el que votaba lo hacía con mayor sentido de causa.
July 31st, 2007 at 4:40 pmPor lo que yo sé, por tragedia se entiende la historia en la que el héroe lucha contra el Destino (sin conseguirlo, puesto que solo tiene una opción para actuar). Así que Romeo y Julieta, Macbeth, o Julio César son tragedias, y muy posteriores a los griegos. Pero también lo son Crónica de una muerte anunciada, Bodas de Sangre, Todos eran mis hijos, Apocalipse Now, Blade Runner, Europa (Lars von Trier), El Crepúsculo de los dioses, Titanic, Intacto, Seven, Memento, cualquier película sobre Jesucristo … incluyendo La vida de Brian, y un largo etcétera. Cambia el lenguaje escénico (nosotros también hemos cambiado), pero la estructura básica es la de la tragedia griega (aunque ya no se note tanto, ni aprezcan los dioses): algo o alguien reparte las cartas y domina el juego, el héroe tiene que jugar aunque no quiera. Hasta incluso, en algunos casos (Romeo y Julieta, Titanic, Jesucristo), el público sabe el final desde el comienzo y vive la emoción como si no supiera lo que va a pasar. Yo creo que la tragedia está muy vigente y que dramaturgos y guionistas la siguen utilizando como cualquier otro género.
July 31st, 2007 at 7:55 pmY en cuanto al público … hay de todo, como imagino que lo habría entonces, ya que al teatro también iban las mujeres, los jóvenes, los extranjeros y los esclavos, que eran seres inferiores, considerados incapaces para ejercer la ciudadanía y, por lo tanto, para votar. Hay cosas que cambian, por suerte. En el teatro también, porque es un arte y está vivo: unas cosas permanecen, otras no porque ya no funcionan.
Bueno, Casiopea, yo no considero a “Romeo y Julieta” como tragedia, y a “Titanic” mucho menos. Dramones sí, pero tragedia… No al menos en el sentido clásico del término.
Es cierto que el teatro de Shakespeare (sobre todo “La Tempestad”) tiene rasgos de tragedia, pero el inglés siempre tendía a un dramatismo folletinesco muy alejado del concepto trágico.
Como es cierto que algunos ejemplos que das son tragedia, pero ni es pura ni es algo generalizado, sino muy minoritario. Nos falta grandeza para la tragedia, por regla general.
Coincido en que el teatro, como cualquier gusto estético y ético, es un ente vivo y cambiante, hijo de los tiempos que corren. También estoy de acuerdo en que las cosas se mueren cuando no funcionan, y a eso es precisamente a lo que voy: la tragedia murió victima de los tiempos y de esos gustos de los que hablas.
Utilizo con frecuencia una cita de Roland Barthes con la cual coincido plenamente:
“Así, nuestra época, por ejemplo: ella es ciertamente dolorosa, hasta dramática. Pero nada dice aún que sea trágica. El drama se sufre; la tragedia, en cambio, se merece, como todo lo grande.”
Cierta persona que me merece todos los respetos y a la cual admiro profundamente me contestó a una pregunta acerca de esta cita:
«Estoy de acuerdo. La tragedia exige una grandeza de los personajes que está lejos de nuestra “mezquindad burguesa” ( por decirlo de modo flaubertiano).»
Y no puedo estar más de acuerdo con él.
August 1st, 2007 at 8:17 pmBueno, bueno. Ya hablaremos el domingo del concepto aristotélico de tragedia y demás (aunque Sito quería discutir sobre política, no sé si voy a tener tanta energía, ja, ja).
August 2nd, 2007 at 12:33 pmCreo que lo uno va a conducir a lo otro, pero bueno…
Y yo que empezaba a estar tan a gustito con esta discursión… Le Baron, Zen…, ¿prendéis mecha?
August 2nd, 2007 at 2:37 pmLa duda ofende. Yo fuí creado, y perfeccionado para la discusión. Y sin lugar a dudas admirador de Sócrates y la mayeútica, es uno de mis grandes defectos. Pero vamos al tema:
August 2nd, 2007 at 5:19 pm¿Acaso desde las posiciones dionisiacas se considera a la razón la asesina de los placeres?
¿Son todos los placeres irracionales? La irracionalidad supone una ausencia de límites e incluso los ritos dionisiacos tenían ciertos límites por tanto basados en la razón. Si en parte, Dioniso, es considerado como un amante de la paz, ¿como puede la obra representar a sus seguidores descuartizando a Penteo bajo su presencia? Eso sí es irracional; y si las bacanales, como dice Javi en el artículo, son ritos más profundos de lo que Penteo piensa (que al final parece que lleva razón), gozan, entonces de una gran racionalidad (la voluntad de secretismo es ya de por si una muestra de razón y tengo entendido que eran de los ritos más secretos que existían en la época). Espero que me enseñéis más de esos ritos, su simbolismo, significado, etc. y ver vuestros pensamientos sobre el desenlace de la obra.
Uf… Para que te nombraría… No sé si estoy lo suficientemente preparado para ti, pero vamos a intentarlo.
Se presupone un enfrentamiento entre esos dos extremos, Zen, entre lo apolíneo y lo dionisíaco, entre la inducción y la deducción, entre la racionalidad y la irracionalidad, entre las leyes naturales y las cívicas. ¡Por supuesto que los dos extremos se tocan! Van de la mano en muchas ocasiones. El castigo a Penteo deriva únicamente de haber querido secuestrar la irracionalidad (cuando él mismo en muchas ocasiones se muestra como transexual, voyeur…, demostrando ser un hipócrita) en favor de sus leyes cívicas. Eurípides (muy racional él, por otro lado) se pregunta con qué derecho el hombre puede anular leyes naturales, ritos y costumbres que se remontan muchos años atrás, y cómo se puede anular la espiritualidad y la irracionalidad del hombre sin caer en la represión de los instintos. Lo demás se debe de entender como una magnificación propia de la tragedia, en donde todo se pinta con tintes exagerados y grandilocuentes y que provoca en el auditorio los efectos buscados por el autor, aparte de tener ciertas reminiscencias del rito ya señaladas.
Sí, efectivamente, Dioniso era un amante de la paz, pero no sólo eso: era un benefactor del ser humano, dulce, sensible…, aunque al mismo tiempo es un terrible vengador y gran vengativo, cruel y bramador, terrible en suma. Como verás, su naturaleza es contradictoria (¿irracional?).
El hombre no se puede desnudar ni de su razón, que para algo la tenemos, ni de su irracionalidad.
En cuanto a sus ritos, pues conocemos que eran secretos, así que poco se sabe. En resumen, eran populares y mistéricos, fundamentalmente relacionados con los ciclos de fecundidad, muerte y resurrección.
August 2nd, 2007 at 5:57 pm[...] Artículos más comentados El Regreso… (22)LOS OJOS DEL DRAGÓN. Stephen King. (17)FLORES PARA ALGERNON, de Daniel Keyes (10)LAS BACANTES DE EURÍPIDES, La tragedia en esencia. (9)Justine o los infortunios de la virtud: la moral de los dos rombos, por el Marqués de Sade. (9)Bienvenidos a “La 2″ de LaRevelación (8)BUKOWSKI, Vodka-7 en el Parnaso. (8)SEÑORES DEL OLIMPO: Javier Negrete, ¡Lástima de paciencia! (8)A UN HOMBRE DE GRAN NARIZ: de Quevedo a Góngora (6)FUTBOLIA, un canto al mundo sensible del balón. (6) [...]
August 10th, 2007 at 11:50 amA mí lo que me pilla es mayor toda esta conversación. Qué energía gastáis, releches. Mira que les digo a mis jóvenes y energéticos alumnos que se pasen por aquí y os lean y participen; y os leen, pero les asustáis.
September 19th, 2007 at 11:24 pmCon el profesor que tienen no creo yo que les asustemos mucho.
September 20th, 2007 at 12:19 pmPues pese a todo se asustan, así que fíjate.
October 3rd, 2007 at 5:52 pmFenomenales vuestras discursiones, chicos.
A mí esta tragedia me entusiasmo desde la primera vez que la leí, hace ya bastantes años. Es prodigiosa la manera que tiene Eurípides de jugar con la tensión dramática: la figura del reprimido Penteo es colosal, el coro alucinante, Dioniso soberbio…
November 7th, 2007 at 5:24 pm[...] Artículos más comentados ANTÍGONA, por Sófocles. ¿Alguien puede criticar un poco de relativismo? (47)EL MAGO DE OZ II, Lyman Frank Baum (32)ARDE TROYA, un epítome contaminado y muy personal. (29)Las servilletas de la barra del Savoy. (28)El Regreso… (27)EL CAMINO DE LOS MITOS: ¡Que sea de largo tránsito! (24)LOS OJOS DEL DRAGÓN. Stephen King. (21)La Llama Vital: relatos de sorpresa y vida. (15)LA DESHUMANIZACIÓN DEL ARTE. José Ortega y Gasset. (15)LAS BACANTES DE EURÍPIDES, La tragedia en esencia. (14) [...]
November 27th, 2007 at 1:46 pmMe acabé el otro día esta tragedia y me pareció increíble. He estado buscando cosas por ahí y he leído algún ensayo que otro y en ninguno lo aclara, así que a ver si alguien me puede alumbrar aquí. ¿Qué quería escribir Eurípides? Atacaba a Penteo o lo ensalzaba, promovía a Dioniso o lo atacaba. A mí no me ha quedado nada claro, pero a lo mejor tiene razón Javi en uno de esos comentarios de más arriba cuando hace alusión a que es simplemente una confrontación entre dos extremos aparentemente válidos en sí mismos, y que ahí resida su fuerza. De todas formas, he ojeado estudios que defienden la racionalidad de Eurípides en esta obra y a otros que hacen apología de una manifiesta religiosidad irracional.
No sé…
January 23rd, 2008 at 10:24 pmYa los atenienses hicieron dos lecturas igual de distintas, así que… Y lo peor es que a Eurípides no le dio mucho tiempo de dar la razón a nadie. Pienso yo, sin embargo, que en su última obra consiguió ser un “revelado”, es como si a las puertas de la muerte hubiera conseguido vislumbrar algo.
January 23rd, 2008 at 11:24 pmPues tenéis razón los dos, es una obra que entraña una terrible dificultad al interpretarla a fondo. Cualquiera que adapte esta tragedia lo sabe muy bien, pues, aun siendo fiel a Eurípides, con acentuar un par de cosillas haces de Penteo un tío noble caído en las redes de un dios lleno de maldad, o al revés.
Lo que sí es meridianamente claro a mi juicio es que Dioniso no es humano (de cómo lo representa Eurípides es, junto con el coro y la altura poética, lo más impresionante de la obra) ni tiene una moral humana, que los asuntos divinos están por encima (o por debajo) de los negocios de los mortales y que lo inefable e irracional está ahí para salvarnos o condenarnos.
January 24th, 2008 at 9:53 pmPues ahora que estoy terminando el libro de Mary Renault, “La máscara de Apolo”, me fijo en que el protagonista (un actor de teatro griego) dice algo muy parecido en cuanto a esta tragedia. Al parecer, y seguramente sea cierto, los que representaban esta tragedia no parecían saber a qué atenerse muchas veces, ni qué quiso decir en realidad Eurípides. Se resalta el hecho de que un simple cambio de registro en las voces del protagonista y el deuteragonista inducían a que la obra se inclinase a una de las dos visiones. Pero ya lo dicen por ahí arriba, esta es una de las enormes riquezas de este texto.
January 27th, 2008 at 11:37 pm[...] Sabemos por el mito que Medea fue una mujer enamorada que abandonó todo por el objeto de su pasión: Jasón. Abandonó a su familia; abandonó su tierra; abandonó su tradición, traicionándola para ayudar a ese hombre que más tarde la abandonaría a ella. Sabemos por el mito que la búsqueda de Jasón era secundaria, casi una estupidez: un vellocino que una vez conseguido no iba a servir para nada. Este era el principio del mito, la piel dorada de un carnero y su consecución, pero la figura de Medea ensombreció a los argonautas, se elevó sobre ellos como un globo aerostático; majestuoso pero expuesto a todos los ojos, a todas las envidias, a la ruindad de aquellos que excusaban sus fallos en lo ajeno. Tanto que Eurípides la transformaría en toda una fuerza de la naturaleza, un vigor elemental, alguien que debido a la humillación y los tratos injustos explota en una furia sin límite; esta Medea se situó por encima del bien y el mal gracias al poder creador del poeta trágico, mas el fondo del asunto era oscuro: Eurípides transformó el mito, según algunas fuentes antiguas, a sueldo de la ciudad de Corinto, que aún penaba una culpa inmersa en una versión del mito llena de injusticias y asesinatos, llena de los mayores crímenes cometidos por una ciudad enbaucada. Algo grave, pesado y apegado a ellos mismos que aligeraron de aquella manera, haciendo culpable a la que con sus pies no tocaba el suelo. [...]
February 27th, 2008 at 1:03 pmMira que no he leído yo este libro y lo dejo pendiente para la vejez, sí, pero no sé, una intuición me da que tal vez alguna vacante pueda llamarse Rosa Díaz, o María, o qué se yo… bueno ya volveré, tengo que pegarme unos vuelecitos más…
Besotes gente xoxo
February 28th, 2008 at 12:48 pm[...] ¿Es esta obra drama o tragedia? Cuando el discurso interno del texto empieza, se desarrolla y finaliza con pasiones humanas, siendo actor de ese pathos el individuo, es que estamos ante una tensión dramática. Pero si estas pasiones escapan del individuo, haciéndose protagonista del conflicto el destino, la ley o algún dios, es que estamos ante una tragedia. Los conflictos en Pentesilea son internos; no la enloquece ningún dios, como a Ágave en las Bacantes, no se encuentra en un callejón sin salida ante las leyes, como Antígona ante Creonte, no es presa del destino, como Edipo y su fatalidad; si acaso de su propio amor, de manera similar a Medea, convirtiéndose en una fuerza de la naturaleza, libre y sin medida, terrible. Y sin embargo, si se presta atención al texto, algo de Ágave tiene, pues descuartiza al ser amado; también conserva la lucha ante la ley de las amazonas, a la manera de Antígona; y hacia Aquiles le lleva una profecía, un sueño de su madre, un fatum, parecido al que conduce a Edipo. Pero ella es libre, como señalé, pues el sueño no la ha atenazado, sino que la ha liberado. En su interior lo deseaba: [...]
May 7th, 2008 at 2:29 pm[...] ¿Qué hace a la Tragedia ser eso: tragedia y no sólo drama? En estas páginas se ha hablado bastante de ello gracias a las ’Bacantes’ o a ‘Antígona’. Creo que la figura de Edipo ilustra bastante bien esta diferencia y completa los tres vehículos por los que se conduce la acción: para la primera, la acción de los dioses; para la segunda, el efecto de las leyes; para esta última, el camino inexorable del destino, lleno de ironía trágica. [...]
May 26th, 2008 at 5:41 pmHOLA!!!! me encanto la obra y el analisis que este sobre mis lineas y sobre las lineas de quienes han opinado sobre la obra y el analisis…. sigan asi dando un analisis preciso y confiable viva la lectura!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
June 22nd, 2008 at 2:56 amMuchas gracias y bienvenido, Damian. Siéntete con total libertad para opinar tú también.
Un abrazo.
June 22nd, 2008 at 10:02 amBUENO, MUCHAS GRACIAS POR LA BIENVENIDA QUE ME HAS DADO,Y PROMEETO VISITAR MAS SEGUIDO ESTE SITIO. UN ABRAZO
June 22nd, 2008 at 5:59 pmHola!!!!!!!! Muy bueno todo lo que aqui se publica los felicito por como encaran la literatura me sumo a lo que a dicho Damian cuando expreso; “viva la lectura”…un saludo desde aqui a todo el departamento de Artigas de la ROUruguay…..
June 22nd, 2008 at 7:24 pmBienvenidos, Damian y Manya; da gusto leer vuestros mensajes, ver ese espíritu, así que espero que sólo sean los primeros de muchos. Un saludo.
June 22nd, 2008 at 7:33 pmhola estuve leyendo tu trabajo. esta muy bueno.
June 22nd, 2008 at 8:20 pmla verdad es que tengo que hacer un analisis sobre “las bacantes”, significa que te pedire que me ayudes si no te molesta. tengo 15 años y no se mucho sobre esto. seria mucho a que me ayudaras a reconocer los puntos que la profe me pidio.
son: genero,subgenero, obra… . momento en que la estructura dramtica coincide con el prologo.
estructurar la escena.
bueno te he pedido bastante en si casi todo el trabajo pero es que no entiendo nada, soy estudiante y necesito esto para un examen. que lo dare el miercoles de esta semana yo tengo algo hecho pero no se si esta bien.
como veras el unico medio de poder hacerlo es por la pc por que no vivo en la ciudad si no en el campo.
disculpame si te molesto con esto.
estare esperando tu respuesta.
desde ya muchas gracias.
artigas, uruguay.
Bueno, el género es el dramático, Natasha, y es una tragedia que se llama las ‘Bacantes’. Pero eso ya lo sabrás.
Me sigue maravillando el hecho de que os manden este tipo de obras a esa edad allá en Uruguay. Por algo, según dicen, tenéis una de las mejores formaciones culturales que existen. Y que aquí en España estemos con “el niño del pijama a rayas“…
Te deseo mucha suerte en el examen. Siento no poder ayudarte más, pero eso de “estructurar la escena” (“las escenas”, imagino, porque son varias) es largo y apenas tengo tiempo. De todas formas, esta obra se lee en poco tiempo y están perfectamente marcadas. Puedes bajarte el texto en internet.
Saludos.
June 24th, 2008 at 1:25 pmgracias por tu ayuda!! me encanto que me ayudaras!
June 25th, 2008 at 12:37 ambueno toy cn poco tiempo te cuidas adios