BATTLESTAR GALACTICA, 2003
16 Apr 2009, por Stikud ¬> Ciencia ficción, ¬> Otros 14 Comentarios | 2,862 visitas
Como muchos sabéis por estos mitológicos lares, una de mis pasiones es la ciencia ficción. Soy un consumidor asiduo e impenitente, he de reconocerlo; leo, escribo y veo infinidad de obras correspondientes al género e, inevitablemente, me vuelvo cada vez más exigente (mis propios relatos incluidos, lo que me da algún quebradero de cabeza que otro). Por ello, cuando me topé con la serie que nos ocupa… vacilé. ¿Y si terminaba defraudándome? ¿Y si la nostalgia no bastaba para mitigar mi desilusión? Afortunadamente, no había razón alguna para dudar.
Mas empecemos por el principio, como merece cualquier narración. Dos circunstancias propiciaron en mi vida que conociese la ciencia ficción y me entregara a su influjo para siempre. Una de ellas fue conocer a mi amigo David, que a los quince años me introdujo sin compasión en la literatura de verdad (véase Un mundo feliz, Fahrenheit 351, Fundación, Crónicas Marcianas…) mientras mis coetáneos navegaban todavía por aguas serenas montados en su Barco de Vapor (nada que objetar, por cierto; aún recuerdo ese estupendo Rey de Katoren, que quizá reseñe en un futuro). La otra fue ver por televisión, allá por los años ochenta si la memoria no me falla, la primera versión de Galáctica, estrella de combate.
Para mí, y me consta que para un gran número de personas, fue todo un shock. España estaba naciendo a la tecnología (esa que en otros países llevaba años asentada ya) y para muchos de nosotros fue una puerta al futuro, al sueño, a la fantasía. La guerra entre los cylons (que nos tradujeron como cilones) y los humanos nos tuvo en un vilo durante mucho tiempo.
Más de veinte años después, me enteré de que se había rodado un remake. Lógicamente, los actores habían cambiado (ya no tendríamos a Dirk Benedict, nuestro querido Phoenix del equipo A, interpretando al rubio piloto, ni al magnífico Lorne Greene en el papel del comandante Adama) y se habían producido otras modificaciones significativas (sin ir más lejos, ahora Starbuck era una chica), pero algo se sacudió en mi interior ante tamaña oportunidad. Rogué por que el primer episodio fuera de mi agrado… y me quedé corto en las expectativas. De hecho, me quedé tan corto que aún me dura la vergüenza.
Dos años después de que comenzara a verla, tras cuatro temporadas llenas de emoción, combates, giros inesperados y situaciones desesperadas, puedo decir sin temor a equivocarme que es la mejor serie de ficción que he visto nunca. Y he dicho de ficción, no sólo de ciencia ficción. La interpretación de los actores (de todos, no falla uno) es sobresaliente; en especial las del nuevo almirante Adama, su hijo Lee (Apollo), Gaius Baltar, Laura Roslin y el Coronel Tigh son directamente sublimes. La historia rebosa credibilidad, aparte de los maravillosos efectos especiales que el siglo XXI ha proporcionado al cine.
Pese a tratar del continuo enfrentamiento entre cylons (ciborgs, en su modalidad evolucionada) y hombres, la serie va más allá y versa sobre conflictos netamente humanos: el amor, el odio, la traición, la cordura, los celos, la trascendencia, la envidia, la sed de poder, la intolerancia, la ignorancia… Es todo un tratado de psicología y sentimientos. Además, otra de sus virtudes es que no abusa de ningún aspecto en particular: el equilibrio entre acción de combate y vida en la nave es perfecto, hay momentos de tensión junto a otros de calma e introspección, se alternan escenas en Galáctica con otras en tierra firme (Caprica, New Caprica, Tierra…). Son episodios filmados e interpretados con seriedad, meticulosidad y, sobre todo, cariño. Ese cariño se muestra, por ejemplo, introduciendo el personaje de Zarek, un revolucionario y controvertido humano que llega a formar parte del Consejo de las Doce Colonias; a modo de homenaje, está encarnado por Richard Hatch, el actor que en la primera versión hiciera de Capitán Apollo.
Como habréis comprobado, me he dejado llevar tanto por el entusiasmo que casi he dado por sentado que el argumento de la serie y sus vicisitudes son por todos conocidos. Para subsanar ese pequeño error, resumiré a grandes rasgos la trama (al menos la inicial).
«Supuestamente originaria de un mismo mundo llamado Kobol, doce tribus de una especie humana tecnológicamente muy avanzada (domina el viaje interestelar) se instalan en otros tantos planetas, que llaman Colonias. Una de sus creaciones es una raza de robots llamados cylons, que les hacen el papel de sirvientes. Sin embargo, sus “hijos mecánicos” adquieren pronto conciencia propia y se rebelan contra sus progenitores, de los que se consideran esclavos. Comienza una guerra con muchísimas víctimas hasta que se firma un tratado por el que los cylons se comprometen a dejar en paz a las doce colonias a cambio de que los humanos les concedan un planeta propio. Todo parece en calma hasta que décadas después, fruto de una conspiración de los cylons en la que se ve envuelto involuntariamente el científico Baltar, aquellos logran anular las defensas militares humanas y realizan un ataque brutal a las colonias, arrasándolas por completo. Sólo la presencia de varias naves orbitando en torno a los planetas evita la extinción total de la humanidad. Una de ellas es Galáctica, estrella de combate, nave a punto de retirarse y bajo el mando del comandante Bill Adama. A partir de ese momento, la Galáctica tendrá la responsabilidad de mantener la vida y la esperanza de las varias decenas de miles de seres humanos que se han librado de la masacre. No lo tendrá fácil: además de los cylons, que han conseguido diseñar ciborgs similares a los humanos, pudiendo confundirse a la perfección con ellos y por tanto infiltrarse en su población, Adama y la nueva presidente Roslin tendrán que hacer frente al miedo, desesperación, fanatismo y sed de poder de algunos de sus conciudadanos.»
Ni que decir tiene que este es sólo el punto de partida y que la serie da para mucho más. Son cuatro temporadas de unos veinte capítulos cada una, en los que el interés no decae ni un momento. Para que os hagáis una idea, hubo días que me llegué a ver cinco episodios seguidos. Engancha, ya lo creo que engancha.
Si os gusta la fantasía y la ciencia ficción, os recomiendo que os hagáis a toda costa con Battlestar Galactica: es increíble, de verdad. Y como consejo adicional, si elegís verla en inglés subtitulada, mucho mejor. Os aseguro que ni punto de comparación.
Ahora repetid conmigo: «So say we all!», y ya estáis preparados para subir a bordo. Buen viaje.

(8 votes, average: 4.5 out of 5)












16 April 2009 a las 1:23 pm
Es verdad,yo la he seguido fielmente y es una de las mejores series de la historia.El final ha sido uan autentica maravilla,un broche de oro de una trama perfectamente llevada.Grandes interpretaciones,gran ambientación y unos guiones inteligentes que han ido mucho mas alla de lo que se pide a una serie de tv.
Gracias Stikud, por este magnifico artículo.
16 April 2009 a las 4:08 pm
Gracias a ti, mcg, por tus amables palabras.
20 April 2009 a las 2:30 pm
Muy buena recomendación Stikud, sí señor. Gran serie, no sólo como remake. Yo realmente creo que han superado a la primera (no sólo en los efectos especiales: también en las tramas, etc) El artículo también me ha encantado
20 April 2009 a las 4:37 pm
Me alegro, estimada Casiopea. Un fuerte abrazo.
20 April 2009 a las 6:26 pm
Muchas gracias por tu artículo, Stikud. Yo también crecí con “Galáctica, Estrella de combate”…
Y te paso, u os paso, este enlace. Si ya lo sabes, pues nada. Pero si no, ahí te va una alegría.
20 April 2009 a las 7:51 pm
Algunas cosas las sabía, otras no. Muchísimas gracias, Nuru.
20 April 2009 a las 10:58 pm
De nada, me alegro.
4 May 2009 a las 12:42 pm
Felicidades Stikud por este comentario tan… cinematográfico. Yo no conozco la serie. No la había escuchado en mi vida, y siento decir que no me llama. Eso sí, de momento.
4 May 2009 a las 12:53 pm
Pues te animo a que le des una oportunidad. Nada que ver con la mayoría de las series de ciencia ficción: ésta es profunda, creíble y muy bien hecha.
29 September 2009 a las 10:38 pm
Qué bien elegiste esos términos, Stikud.
Pedazo de capítulo.
“Pegasus”, de la segunda temporada. El hecho de que no haya podido evitar suscribir estas letras. Pues eso.
Los que me lleváis la delantera con Galáctica, ¿os acordáis? Hacía tiempo que una serie de televisión no desataba en mí ciertas emociones con tanta intensidad. Obviamente tiene que ver con que a estas alturas una ya le ha cogido aprecio a ciertos personajes (empecé a ver la serie muy poco a poco a partir de tu artículo, Stikud, porque aún no lo había hecho y me pudo esta curiosidad mía…), han ocurrido muchas cosas, y no precisamente que bajaran a comprar pipas (aunque más de uno quisiera marchar a comprar tabaco. Si se me entiende. Y no puede ser de otra manera. Es la Guerra. De nave, de trinchera, qué más da. De hecho, a veces es lo de menos). Supongo que ver el capítulo sin todo lo previo no causaría el mismo efecto en absoluto. Pero. Demonios. Dioses.
Y como no puedo decir más sin estropear la historia a quien venga detrás, y sobre todo, como aún no he visto la segunda parte, qué carajo, una vez compartido mi testimonio rebelado y cabreado ante los acontecimientos recién vistos y aquí narrados sin narrar, me marcho…
22 February 2010 a las 10:56 am
Muy buena reseña, Stikud. Ya se que repetir que algo es bueno puede estropear las espectativas de los que aún no la hayan visto, pero coincido en que es la mejor serie de ci fi que he visto. Ya vi la original en DVD y ésta la supera con creces. Y el final… qué se puede decir: no creo desvelar ningún secreto al comentar que al final, puesto que la serie termina, veremos por ultima vez a la Galactica y a la flota humana. En ése momento suena la música de la serie de los 70. Es para llorar de emoción. Y lo que es el propio final de la saga, lo rememoro una y otra vez en mi cabeza por lo genial que me ha parecido. Un saludo!
22 February 2010 a las 1:43 pm
Gracias por tus palabras, Allmanzor. En efecto, es una gran serie. Aunque se ha acabado, para los amantes de la temática cylon siempre nos queda Caprica.
26 February 2010 a las 9:37 am
Aiiiiiiis. Yo sólo vi la 1ª temporada por insistencia de mis amigos. Buen acabado y tal, entiendo que a la gente le guste tanto (sobre todo a los fans de la Ci-Fi) pero a mi me dejaron bastante frio y desganado de seguir viendo la serie ciertas cosas que pasan como algo climático y luego no tienen importancia (me refiero al final de la 1ª temporada y a “Hola soy Starbuck, me meto en las entrañas de una nave Cylon y con 4 cables pelaos, vuelo, mato chorrocientos cylon y me escape, ¡anda y acuestaté!, que vale que uno no es que busque realismo en una serie de navecitas, pero leches, algo mejor que eso…..).
Total, que me quedé sin ganas de seguir viendola y asi sigo.
4 May 2010 a las 4:12 pm
A mí también me encantó la serie. Excepto el final, tampoco voy a hacer spoiler