30 Dec

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TESTO YONQUI, Beatriz Preciado.

TESTO YONQUI, Beatriz PreciadoBeatriz Preciado es profesora de Historia y Teoría del cuerpo y de género en la Universidad de San Denís, París, además tiene un Master de Filosofía Contemporánea y Teoría de Género en la New School for Social Research de Nueva York. También cursó estudios de doctorado en Filosofía y Teoría de la Arquitectura en la Universidad de Princeton. Su libro, “Manifiesto Contrasexual”, se ha convertido en una referencia indispensable en la teoría queer.

En su último ensayo, “Testo Yonqui”, explica cómo el capitalismo cambió su forma de producción tras la segunda guerra mundial y se convirtió en farmacopornográfico, al ser estos dos sectores, las industrias farmacéuticas y pornográficas, los principales productores en la economía de mercado. Todos recurrimos a las soluciones químicas que nos proporcionan las autoridades médicas, cuando sufrimos algún malestar físico o psicológico, y se invierten miles de millones en investigación sobre la curación o el alivio de enfermedades o trastornos, eso sí, siempre que ocurran en el primer mundo donde la venta de fármacos es económicamente rentable. Por otra parte, basta con encender el televisor por la noche o navegar por Internet, para darse cuenta de la inmensa cantidad de producción pornográfica que existe, transformando la estimulación sexual en omnipresente.

Con un estilo claro, directo y provocador, Beatriz Preciado nos explica cómo los que ejercen el poder desde estos sectores controlan nuestras vidas incluso en los aspectos más íntimos, diciéndonos cómo debemos sentirnos, cuáles son las características que deben acompañar a nuestra identidad de género, qué sustancias debemos ingerir y en qué circunstancias, cómo debemos practicar el sexo, qué es atractivo en esta parcela de nuestra vida. También nos cuenta cómo experimentó en sí misma los efectos de una hormona, cuyo uso está más restringido que el de otras similares pero con efecto contrario, la testosterona, cómo vivió en esos días el dolor por la muerte de un amigo y cómo, por entonces, empezó la relación con su pareja.

Si alguien está buscando un libro amable para disfrutarlo en estos días navideños, mejor que escoja otro título. Al contrario que en sus entrevistas, donde nos explica sus teorías en un tono sereno y pedagógico, en este libro Beatriz Preciado nos sacude con su crudeza y nos obliga a replantearnos muchos conceptos que hemos asumido, porque quizá sea el momento de deshacernos de algunos y modificar otros.

 

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10 Responses para “TESTO YONQUI, Beatriz Preciado.”

  1. Zen Says:

    Pero, Lilith, ¿donde te metes? (de lugar, espacio físico, no de sustancia, testosterona o lo que sea). Me alegra leer de nuevo una reseña tuya. Tengo unas cuantas preguntas:
    ¿Qué efectos sufrío con la hormona mencionada?
    ¿Qué opinión tiene de la clasificación por sexos?
    ¿Guarda relación con algún tipo de política tendenciosa?

  2. Ariodante Says:

    Lilith, querida…¿cómo lees esas cosas en estas fechas?¡Vaya humor! ¿Historia y teorías del Cuerpo? ¿a eso le llaman filosofía en América? La verdad es que los americanos para esto de los títulos universitarios se las componen para hacerlo complicado…
    Me gustaría saber más exactamente qué es lo que propone Beatriz Preciado. Quiero decir ¿cuáles son sus tesis? Porque no me han quedado claras…¿No debemos medicarnos cuando estamos enfermos?¿O quizás hay que hacer es inflarse a cocaína o recurrir a la medicina china, quizás? y ¿no debemos ver pornografía, por ser obsceno, el sexo es malo? ¿Qué control ejercen sobre los que no vemos televisión? No sé, no sé…De todas formas, felices fiestas, Lilith. Sugiero que, para desengrasar, te leas ahora algo más ligerito. Es sólo una sugerencia.

  3. Lilith Says:

    Amigo Zen: como no me ha tocado la lotería, he pasado las últimas semanas trabajando cual posesa y dedicando el tiempo libre a descansar lo que podía. Pero esos tiempos han pasado, así que he vuelto y espero poder seguir por aquí una buena temporada.

    En cuanto a tus preguntas, te advierto que la señora Preciado explica todo eso mucho mejor que yo, pero como te veo vago y sin ganas de leer, trataré de aclarar tus dudas en la medida de lo posible.

    La testosterona, utilizada en dosis bajas, produce en una mujer (o biomujer, como ella dice) mayor vigor físico, disminución de la necesidad de dormir y de grasa corporal, aumento del deseo sexual, mayor estabilidad emocional y adicción, sin aumentar la masculinización del aspecto físico, es decir, sin que crezca barba ni disminuya el tamaño de las mamas.
    Sólo se receta en mujeres que realizan un cambio de sexo, siendo ilegal su uso en otros casos. No se tiene en cuenta, por ejemplo, su uso controlado para mujeres con falta de apetito sexual, al contrario de lo que ocurre con la famosa Viagra utilizada por hombres con disfunción eréctil.

    Sobre la clasificación por sexos, teniendo en cuenta que es una persona relevante en la teoría queer, que afirma que la orientación sexual y la identidad de género son una construcción social, además de feminista, ataca la concepción dominante de los términos masculinidad y feminidad mostrando cómo nadie, por muy heterosexual que se sea, se ajusta a las definiciones de esos términos y cómo esto nos afecta a todos en mayor o menor medida. Al parecer, el concepto de género surgió en 1947 y lo acuñó un psicólogo, por supuesto estadounidense, con esa manía de los médicos y terapeutas en general de clasificar a las personas y ponernos etiquetas.

    Por último, ¿a qué políticas tendenciosas te refieres? Si me aclaras esta pregunta, te contesto.

    Para lo que sí me ha servido, además de conocer algo de un sector de la población del que sólo nos llega a la mayoría la imagen sensacionalista de los medios de comunicación, ha sido para que me importe aún menos la presión social que sufrimos las mujeres que no nos ajustamos al modelo predominante de anoréxica descerebrada y ñoña con el que nos bombardean por todas partes.

    ¡Ah! Como ya es 31, ¡Feliz año nuevo para todos!

  4. Lilith Says:

    Ariodante, me temo que esta vez me he explicado fatal, seguramente ha sido porque creo sinceramente que la autora lo hace muy bien y sólo he pretendido hacer unos apuntes para orientar sobre de qué trata el libro, temo que sin mucho éxito.

    Beatriz Preciado es profesora de Historia y Teoría del cuerpo y de género, lo que, si no he entendido mal, tiene que ver con las distintas formas de entender las diferencias entre hombres y mujeres en las diferentes culturas que han existido y existen. No sé si estará en alguna facultad de filosofía, no conozco las universidades francesas, aunque hoy día en todas partes se inventan títulos universitarios de lo más pintorescos.

    Resumiendo, sus tesis no se refieren a no utilizar medicamentos si enfermamos ni a la maldad de la pornografía o el sexo, sino que denuncia que las industrias farmacéuticas orienten su investigación y su producción sólo al beneficio económico, creando a veces fármacos de dudosa utilidad, centrándose casi exclusivamente en el mercado del primer mundo y decidiendo qué es lo que debemos consumir basándose en teorías muchas veces erróneas, ejerciendo un poder mundial que nos afecta a todos.

    En cuanto a la pornografía y el sexo, éste último le parece estupendo, no hay más que leer las descripciones que hace de las relaciones sexuales que practica con su pareja, absolutamente explícitas. De la pornografía cuenta cómo las grandes empresas que la producen mueven cantidades ingentes de dinero, llegando cada vez a mayor número de personas y modelando gustos y prácticas sexuales. Propone, a cambio, la utilizáción de Internet para un tipo de pornografía no comercial, de estética diferente y que, al parecer, ya practican algunos sectores de la población. Por supuesto, los que vemos poca o ninguna televisión y no entramos en páginas web pornográficas o no consumimos ese tipo de material no estamos influidos por ellos, pero cada vez son más los que sí lo hacen.

    En cualquier caso, para mí es interesante conocer el punto de vista de una mujer culta, no heterosexual y feminista sobre el mundo en el que vivimos, y puedo asegurar que su ensayo no resulta pesado, si acaso algo chocante en ocasiones y muy informativo.

    Un saludo y que pases felices fiestas.

  5. logopita Says:

    ¿Qué dices, que no nos ajustamos a los tópicos? Ejem, ejem. Hay tópicos con patas por doquier.

    Nunca he sido muy partidario de rizar el rizo en eso de los tópicos, pues nunca los he considerado más que eso: lugares comunes, y como tales, sitios a los que acudes para buscar la primera información. Ni más ni menos. Funcionan de manera parecida al sentido común, y están íntimamente ligados con este; a fin de cuentas, comparten el apellido. Y es lo que tiene todo lo común, que a medida que se eleva, va a más, mientras que cuando baja el listón, atención, va a menos.

    Los lugares comunes y el sentido común tienen unos fallos tremendos, pero no dejan de ser el medio en el que nos desenvolvemos, creados por nosotros mismos. No hay que “matarles”, sino modificarles en la medida de lo conveniente. Según cambia la sociedad, la inteligencia común, cambian esos tópicos, aunque algunos han permanecido inalterables a lo largo de los milenios. El de la masculinidad/feminidad es uno de ellos, y existe desde que el hombre es hombre.

    El comparar, si mal no he entendido, género con sexo es una de los silogismos más engañosos que he leído (repito, si mal no he éntendido), pues yo, en cuanto a género, sólo conozco el humano, efectivamente, y la otra distinción es, aparte de superficial, una estupidez, mientras que sexos sí que hay dos, claramente diferenciados y sin niguna injerencia social, sino natural. Ese párrafo tuyo, Lilith, para mí es ilegible, pues Zen te pregunta por la clasificación por sexos y tú te vas a otra cosa muy distinta: a un par de obviedades como son la del género y que dentro de los tópicos todos somos distintos. No guarda ninguna relación una cosa con otra.

    ¡Feliz año a ti también, Lilith!

  6. Ariodante Says:

    A ver, porque yo tampoco he sacado mucho en claro, debo de estar algo lela con tanta fiesta…ajena. Cuando dices “el punto de vista de una mujer no heterosexual” te refieres a que es homosexual, es decir, lesbiana. Las cosas tienen un nombre y no somos mojigatos.
    Bueno,pues no sé…ciertamente puede que sea informativo para algunas o muchas personas, pero en mi caso, no es especialmente interesante. Yo creo que los que se dejan influir por los anuncios y por determinadas publicidades es su problema si luego les va mal. A mi me parece que es normal que la industria farmaceútica intente colocar sus medicamentos, como Zara intenta colocar sus modelitos…es una industria como cualquier otra en una economía de mercado ¿qué van a hacer? Tratar de ganar dinero, como todo el mundo. Y tu eres libre de medicarte o no: el médico me receta y yo luego, si lo considero conveniente, lo sigo o no lo sigo, o cambio de médico. O me aguanto el dolor. Y si hay veinte medicinas con distinto nombre y el mismo componente, me tomo el genérico que es más barato y santas pascuas. No acabo de entender cuál es el problema.
    Respecto a lo de los sexos, más de lo mismo. Géneros hay dos, como dice Logopita. Luego, la práctica del sexo es libre, y allá cada cual con sus costumbres… la pornografía, mientras no se la metan a los niños, que la usen los adultos del modo que más les convenga, hay quien no la necesita porque tiene suficiente imaginación y hay quien ha de ilustrarse, y si quieren pagar por eso, allá ellos…eso ya es problema de cada uno. ¿Que hay quien se forra con la pornografía? Pues claro, y con las drogas, y con lo que pillen que esté prohibido o ilegalizado. Pero esto es descubrir el Mediterráneo…No sé, no acabo de ver la bondad del asunto…¿La profesora Preciado recomienda sus posturas sexuales? Fenomenal. Luego una las sigue o no , según le vaya. Es algo tan tan privado y particular que es muy difícil extraer conclusiones generales, salvo las de la libertad entre adultos.
    En los años setenta todas leíamos el libro sobre sexo de la pareja Master& Johnson, ilustrándonos sobre el tema, y la verdad es que parece que las cosas no han cambiado apenas desde entonces, por lo que veo.
    Bueno, feliz año, querida Lilith.

  7. Lilith Says:

    Galán, ahora sí que estoy segura de haberme explicado fatal. No estaba comparando sexo con género, trataba de decir que los miembros del movimiento queer, entre los que se encuentra la señora Preciado, rechazan la clasificación de las personas tanto por sexo, como por género. Por cierto, este último concepto lo acuñó un psicólogo en 1947 para referirse a lo que llamó “sexo psicológico”, es decir, la percepción psicológica de cada persona sobre su pertenencia a uno u otro sexo, y es utilizado en las ciencias sociales. Para mí también es una tontería, aunque para la gente que se opera para cambiar de sexo, por ejemplo, parece ser algo muy importante.

  8. Lilith Says:

    Te cuento. Cuando digo no heterosexual refiriéndome a esta persona en concreto lo hago porque no está tan claro que sea lesbiana, ella misma comenta que consideró seriamente en tiempos recientes operarse para un cambio de sexo y, hasta donde yo sé, las mujeres que lo hacen son transexuales, no lesbianas, pero como no lo hizo, vete tú a saber, lo único que tengo claro es lo que no es, es decir, heterosexual.
    Respecto a lo de ingerir o no los medicamentos que te recetan, te felicito por tus conocimientos farmaceúticos, la mayoría no los tenemos y nos faltan datos para discernir si lo que el médico de turno nos dice que va a curarnos o aliviarnos es lo mejor en nuestro caso; además, se dan casos de sustancias que se ponen de moda entre los médicos (como en su día el Valium y actualmente el Lexatin) y se recetan con demasiada facilidad, sin informar de su potencial adictivo y posibles efectos secundarios, a veces con consecuencias muy graves.
    No es que me parezca mal que las industrias farmacéuticas utilicen métodos comerciales para vender sus productos, lo que se critica son los criterios de producción. Dicen trabajar por mejorar la salud del ser humano, pero al comercializar sustancias con supuestas propiedades beneficiosas que pueden ser perjudiciales (por ejemplo, vitaminas sin receta que deben tomarse en pequeñas dosis pero que las superan con creces al ingerirse a diario y causan graves trastornos) y olvidan todo criterio ético cuando utilizan sujetos en sus investigaciones en el llamado tercer mundo, demuestran la misma motivación que el “camello” que vende sus drogas en un parque. Como para fiarse de ellos.
    Para terminar, sólo he dado alguna indicación sobre lo que trata el libro, en él se explican muchas cosas que los que no conocemos el mundo de los homosexuales y las lesbianas más que a través de lo que puede llegar a través del cine o la televisión, que es la parte más espectacular del tema, podemos descubrir al leer o escuchar a los que tienen otras cosas que contar que no sean “salir o no del armario”.

  9. fabiola preciado Says:

    quisiera saber como hago para contactarme con ella soy de guatemala mi abuelo se llamaba hector preciado taracena estuvo en mexico en el año 1968 aproximadamente y quisiera saber sobre mis familiares en todo el mundo

  10. Lilith Says:

    Hola.
    La página web oficial de Beatriz Preciado es: http://www.beatrizpreciado.com
    espero que te sirva de ayuda.
    Un saludo.

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