PROEMIO OCHO; premio literario ARTÍfice.
26 Dec 2008, por javi :: Poesía, ¬> Relatos y cuentos 6 Comentarios | 1,060 views
Uno se conciencia de la inoperatividad del tiempo leyendo libros como este y se pregunta cuántos escritos se quedarán por el camino, textos llenos de belleza de los que jamás tendrá constancia. Es un volumen de relatos y de poesía nacido del octavo certamen ARTÍfice, del ayuntamiento de Loja, y cayó en mis manos como regalo de parte de uno de los autores, Margarita Borrero, que obtuvo el primer premio en la sección de relatos.
Al texto de Margarita volveré más adelante, pues no es casual que me lo leyera ya que la sigo con frecuencia; lo que sí resultó fortuito fue que me encontrara con uno de los poemas que más me han gustado en los últimos tiempos rodeado de algunos que a juicio de un servidor no le llegaban ni a los tobillos: Consejos para retener a una mujer, de Andrés Eduardo Pierucci. No obtuvo el primer premio sino otro secundario. Ya diré algo acerca de este jurado gracias a Margarita.
Cuando la certeza de las palabras se despliega, cuando estas acuden al rescate de lo que indica el autor, leemos verdad. Y así es este poema, franco y auténtico. Pero no es sólo eso, pues la honestidad semántica no basta; es auditivo, aún más, es eufónico; es inteligente y bello, es intuitivo y, al mismo tiempo, reflexivo… Pero leamos alguno de los versos de la composición:
Le aconsejo que admire
sus manos en invierno,
su cabello en septiembre,
su entrega en madrugadas.
Le aconsejo que beba
sus pómulos los martes,
su pasión cuando quiera,
su lágrima en las fiestas. [...]
Cuando quiera encontrarla, búsquela
donde se reproducen los geranios. [...]
Cuando quiera cuidarla, búsquela
donde el rigor del mar pide disculpas. [...]
Llámela por apodos que duelan y acicalen
su tórrida llanura,
provoque con dulzura la interjección que nunca
imaginó en su boca,
destíñale el bronceado con el sopor del roce,
cánsela hasta que ría,
agítela hasta el ruedo de un nuevo amanecer.
Es un gran poema que me hubiese perdido de otra manera. El tener constancia de todo lo que uno deja de leer y de hacer genera una impotencia difícil de explicar, tanto que uno baja los brazos rendido y ni siquiera se lo plantea, mientras la pila de libros pendientes y de proyectos a medio hacer siguen su incontenible ritmo.
En cuanto al relato de Margarita: qué autora con tantas tablas en concursos literarios, cómo ha sabido llamar la atención de los miembros del jurado. Si alguien no lo ha leído y quiere hacerlo, por favor, que no prosiga esta lectura.
Nos encontramos con La posición del narrador, un escrito que se desarrolla en un salón, en plena comilona visual. Entre los comensales se encuentra el narrador; al fondo, una araña urdiendo la trama. Los comensales actúan, el narrador observa. Todo muy grave, alejado del estilo de la autora, mucho más ágil que esta muestra de apelotonamiento literario. A veces, en este caso el abandono de la lectura es demasiado tentador, deseando ir al final, acabar con el tormento de una escena sin apenas acción y con escasos alicientes. Uno persiste porque le intrigaba ese estilo tan decimonónico en una amiga y porque no es jurado. Si lo fuese, iría rápidamente a la última página. Allí nos espera un soplo de aire fresco provocado por el pasar rápido de páginas que hace de abanico e interrumpe el acto: es la injerencia del lector, que siempre curioso se ha saltado todo el texto hojeándolo y ha ido a ojear el final, por si se pierde algo en su salto, que más que salto es asalto a la obra del autor. Y ahí está el buen hacer de Margarita, que los ha sabido sorprender con sabiduría humana. Si no me leen, al menos me reiré de ellos, de todos los que lo hagan.
No sólo consiguió tal efecto, sino que ganó el concurso.

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29 December 2008 a las 12:36 am
Se me antoja raro que este artículo no tenga un solo comentario. Javi, realmente creo que impresionas a la gente de tal manera que la dejas sin palabras. Menos a mí, claro.
Pues vaya con Margarita. Felicidades por ese primer premio. Para los que no les suene su nombre, decir que fue una de las ganadoras del primer certamen de relatos de LaRevelación y su relato se puede disfrutar en el primer “El Camino de los Mitos”. Además es la autora de un pequeño libro, que también es el resultado de ganar un certamen (esta chica promete), que lleva por título “El Ataud más hermoso del Mundo” reseñado en esta página por un sujeto al que prefiero no hacerle ningún tipo de publicidad que bastante tiene con ser como es.
La valía de Margarita como escritora podemos dejarla en manos de los lectores, pero la grandeza y nobleza de su alma es indiscutible.
29 December 2008 a las 6:33 pm
Digno de meción el amor que desborda Javi por sus cuatro costados cuando habla de libros… Enhorabuena Margarita.
30 December 2008 a las 1:45 pm
Estimado Javi: He tenido la posibilidad de leer con gusto y tiempo este libro con contenidos intermitentes. El comentario con respecto al capitulo de Andrés E. Pierucci es compartido. Vengo leyendo varias cosas de este autor argentino y verdaderamente las palabras se amontonan, por el bien de la literatura, en su pluma. Excelente. Abrazo.
30 December 2008 a las 5:13 pm
Pues sí, Damián, el tipo es bueno, muy bueno. Me encantaría echar el guante a otras cosas suyas.
Zen, ya verás cuando haga algún escrito acerca de política o hambre en el mundo. Te voy a quitar alguno de los Top que tienes. Vaya que sí.
Silvia, lo que es digno de mención es que tú me leas y que me hables de pasión por las cosas, tú que me superas con mucho en amor por lo que te rodea.
¡Feliz año a todos!
30 December 2008 a las 11:58 pm
Estimado Javi, toma los guantes nomás, aqui dejo la dirección de correo electrónico de Andrés Pierucci con su autorización para arrimarte el dato. apierucci@arnet.com.ar y mi mns es damianandreoli@hotmail.com
31 December 2008 a las 12:18 am
Bienvenido, Damián. Ya nos mantendrá informados Javi, seguro. Se intuye buen material en esos versos.
Y felicidades, Margarita. Tienes talento para escribir de sobra, y por lo que me cuentan, calidad humana para dar y regalar.