LA ÉTICA PROTESTANTE Y EL ESPÍRITU DEL CAPITALISMO, Max Weber.

LA ÉTICA PROTESTANTE Y EL ESPÍRITU DEL CAPITALISMO, Max Weber. Te vas de vacaciones, de puente, de fin de semana o, simplemente, tienes un rato libre y te has prometido a ti mismo que no volverás a caer en la narrativa insulsa de los best seller que te pasa tu madre. Te gustaría tragarte algo con más enjundia, pero una vez lo intentaste con “El capital” de Marx y desde entonces la palabra “ensayo” te produce ataques de pánico. Son síntomas normales entre gente como tú y como yo, cuando no sabemos que Max Weber escribió la solución a nuestros problemas de lectura.

“La ética protestante y el espíritu del capitalismo” es una obra entretenida, clara y muy bien estructurada, escrita con la pasión einteligencia que el autor poseía y que no muchos ensayistas logran transmitir. Apto tanto para especialistas como para legos en la materia, es muy probable que en la segunda página del libro sólo pienses pasar a la tercera.

LA ÉTICA PROTESTANTE Y EL ESPÍRITU DEL CAPITALISMO, Max Weber. Weber, uno de los pocos junior que han conseguido que la historia se refiera a su progenitor como Max Weber padre, nace en la Alemania de 1864, en el seno de una familia humanista, y contrae matrimonio con la autora feminista Marianne Schnitger. Autor del borrador de la Constitución de Weimar, padre de la sociología moderna y creador del término “ética del trabajo”, Max Weber escribe esta obra en los albores del siglo XX, cuando las ciencias sociales aún no se consideraban materias diferentes de la filosofía. Así pues, no es de extrañar que mezcle con facilidad la teoría de la predestinación con el auge industrial de occidente, construyendo una fina tela de araña que te lleva a una conclusión tan fascinante como lógica.

Toda una lección de historia, teología y ciencias sociales que te atrapará. No deberías perdértelo.

 

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30 Comentarios en “LA ÉTICA PROTESTANTE Y EL ESPÍRITU DEL CAPITALISMO, Max Weber.”

  1. Ariodante Says:

    Ahhh, Casiopea, muy buena idea, estás muy filosófica ultimamente…Te felicito, este libro me pareció iluminador cuando lo leí, todo el tema de la relación del protestantismo con el desarrollo del capitalismo, la confrontacion de la concepcion protestante del trabajo y la vida frente al catolicismo, las distintas visiones del mundo según la sociedad este dominada por uno u otro credo religioso…me parece interesantísimo y que explica muchas cosas de las que ocurren hoy en dia, y el desarrollo de los paises del Norte de Europa y los del Sur, de mayorías católicas.
    En fin, un libro que me gustaría releer.
    Saludos y enhorabuena.


  2. Capayespada Says:

    ¿Quién que haya estudiado Sociología o Ciencias Políticas, Filosofía… desconoce la obra y el genio de Weber… su pensamiento, -a quien casi todos en un primer momento hemos llamado “Güeber”, y el profesor de turno, un tanto aburrido ya de la misma historia, nos ha corregido al instante diciendo: “‘Beber’, simplemente ‘Beber’, no se compliquen”?…- Nadie, evidentemente.

    Weber es uno de esos gurús imprescindibles para el conocimiento o el simple acercamiento a lo que se ha dado en llamar desde hace algún tiempo, Ciencias Sociales.

    Yo que tan alejado estoy de la ética calvinista, -como en las antípodas, más o menos-, y no por conceptos religiosos necesariamente, sino por su visión derivada sobre el trabajo, la producción o la misma forma de entender la vida…, nuestro paso por el mundo, porque no creo que la productividad por la productividad venga a hacernos mejores como seres humanos o nos permita encontrarnos con Dios más facilmente, y sí la poesía por ejemplo, he de agradecerle a Max Weber el esclarecimiento de muchas ideas y la afirmación científica de lo que siempre supuse desde mi propia perspectiva humana.

    Buena reseña, Casiopea. Cómo se nota tu formación de politóloga. Enhorabuena por el trabajo que nos regalas.


  3. Ariodante Says:

    Concuerdo contigo, Capa. Yo también tuve mis problemas de pronunciación, pervertidos por la influencia británica, ja ja ja.


  4. Lilith Says:

    Me parece una reseña muy buena y sobre un libro muy interesante. En su día me aclaró muchos porqués sobre el funcionamiento económico mundial y me mostró, una vez más, la dañina influencia de las religiones en muchos aspectos de la vida humana.


  5. Zen Says:

    Puff, otro de los grandes pendientes junto con Nietzche. Buen artículo Casiopea aunque me traiga a la memoria todo lo que me falta por leer.


  6. Ariodante Says:

    Anótate también El malestar en la cultura, de Freud, Zen, en tu lista de futuras lecturas…por supuesto, si aun no la has leído. es muy cortita.


  7. Javi Says:

    Anda, “El malestar en la cultura”. ¿Sabes, Ariodante, que al final me lo leí? Me costó, porque intentaba ponerme con ese ensayo y terminaba en cualquier otro, como en el juego de la oca. Quizá sea mi próxima reseña, ahora que me lo recuerdas.


  8. Zen Says:

    Espero pues esa reseña, Javi.
    Ariodante, gracias por la recomendación.


  9. Rodrigo Says:

    Creo que el de Weber y el libro de Freud -”Malestar en la cultura”- resisten bastante bien el paso del tiempo. Entre otras cosas porque sus tesis respectivas, aparte de plausibles, no se subordinan a presupuestos ideológicos de los más ‘duros’ -cosa que pierde a tantos estudios excesivamente ideologizados-, y resultan accesibles incluso para quienes no sepan mucho del resto de la obra de Weber (por suerte, porque es tarea ardua sumergirse en ella) ni de psicoanálisis y demás complejidades freudianas (ídem).


  10. Rodrigo Says:

    Uf.
    Quise decir que lo que pierde a esos estudios excesivamente ideologizados es justamente esto, el subordinarse o ceñirse demasiado rigurosamente (mañosamente) a ciertos referentes ideológicos; peor para ellos si estos referentes han quedado obsoletos. Sucede con los trabajos de G. Lukacs, Wilhelm Reich o Althusser, por ejemplo, que, si no me equivoco, quedan cada vez más relegados al rincón de la arqueología del pensamiento.

    Otros asumen sus supuestos de manera más laxa, y son tan brillantes que sobreviven incluso a la obsolencia de la escuela o corriente de pensamiento a la que adscribiera su autor.


  11. Ariodante Says:

    Completamente de acuerdo contigo, Rodrigo. Son textos absolutamente actuales.


  12. Ariodante Says:

    Vaya, estaré a la espera de esa reseña, Javi. Me alegro de que mis sugerencias sirvan de algo…


  13. Casiopea Says:

    No sé si estoy muy de acuerdo con éso de que el estudio de Weber no esté “ideologizado”. De hecho, estamos hablando de uno de los autores de la Constitución de Weimar. Además, creo que la “desideologización” (como concepto positivo, como sinónimo de imparcialidad) es más una idea de nuestro tiempo que del suyo, y tampoco estoy muy segura de que fuera un piropo para Weber. El tipo era inteligente y supo expresar muy bien lo que veía, pero desde luego, es el punto de vista de lo que hoy llamaríamos un burgués “progresista”. Además, quiso que las disciplinas sociológicas alcanzaran el nivel de “ciencias”, así que no podía permitirse el lujo de expresar claramente juicios de valor en sus ensayos… lo cuál no quiere decir que no los haya (tampoco pienso que eso le quite valor a ningún texto).Y más allá de todo ésto, no creo que la imparcialidad y la objetividad sean posibles en el ser humano, al menos yo no conozco a nadie así. Pienso que la actualidad del texto reside en que toca bases fundamentales del ser humano.


  14. Rodrigo Says:

    Casiopea, no veo relación directa alguna entre ideologización y ser coautor de un texto constitucional. Según tú, la redacción de un texto de esta índole, ¿sería indicio de ideologización? Posiblemente te refieras al talante liberal de dicho documento. Pues bien, este signo resultaba consecuente con las afinidades políticas de Weber (que no dejaban de cargar con los prejuicios de su tiempo; por ejemplo, se manifestó en su día a favor del nacionalismo y apoyó el expansionismo imperialista alemán; y en 1919 desmentía el militarismo y el expansionismo que se imputaba a Alemania tras su derrota, faltando totalmente a la verdad de los hechos). Sin embargo, ‘afinidades políticas’ no es lo mismo que ‘ideologización de un estudio teórico’.

    Tengo perfectamente claro que la objetividad absoluta es un imposible.

    Yo no señalé que el libro de Weber estuviese desideologizado ni que fuese ideológicamente neutro, sino que no se ciñe a supuestos ideológicos duros, lo que equivale a decir que no es la aplicación o el derivado de un esquema ideológico totalizante que, por añadidura, no hubiese más remedio que conocer al dedillo para entender este libro en particular. Es Weber, por supuesto; el libro tiene su impronta, lo que entre otras cosas significa que obedece a un modelo de pensamiento opuesto al de Marx (a quien cabe mencionar porque el pensamiento de Weber es, en gran medida, una respuesta al de Marx): no sólo porque sus supuestos teóricos son diferentes, sino porque sus predicamentos –incluso epistemológicos- son contrapuestos. De partida, como bien señalas, Weber quiere hacer de la sociología ciencia, alejándola del terreno político, sustrayéndole la urgencia práctica que Marx asignaba en general al conocimiento de los fenómenos sociales, cuestionando la legitimidad de planteamientos holísticos y herméticos como los que subyacen a la teoría marxiana –ni qué decir de la ideología marxista-. Lo de Weber no es una ‘filosofía de la praxis’ (Gramsci). Justamente la falta de unas pretensiones de aplicabilidad política de su trabajo, en Weber, le permite evadir las limitaciones y sesgos que impone la acción -o la urgencia de actuar, de intervenir la realidad-. Sus sesgos y limitaciones son los de todo esfuerzo intelectual.

    No tengo muy claro a qué te refieres con tu última frase. Creo que lo mismo podría decirse de casi cualquier estudio, si se le quiere otorgar ese mérito.

    En mi opinión, la relativa laxitud ideológica –en sentido amplio del término- del libro que reseñaste favorece su inteligibilidad. No hay que romperse la cabeza buscando sus premisas conceptuales ni quemarse los fusibles leyendo entre líneas: la exposición es clara y contundente. Y favorece –dicho factor- su perdurabilidad, cosa que no sucede igualmente con los sistemas teóricos totales y cerrados, ni con los proyectos de acción política. Por supuesto que quien esté muy informado del pensamiento de Weber podrá sacarle más jugo, pero lo mismo el libro se deja leer por no especialistas o legos. Lo que para mí está muy bien, porque no está entre mis ambiciones volverme un experto en Weber.

    Saludos.


  15. Ariodante Says:

    Rodrigo, comparto completamente tu disertación. Así que no añado nada. Respecto a la última frase:
    “no creo que la imparcialidad y la objetividad sean posibles en el ser humano, al menos yo no conozco a nadie así. Pienso que la actualidad del texto reside en que toca bases fundamentales del ser humano”, me imagino que habla de imparcialidad absoluta, ya que hay grados, entre ser un panfletario y tratar de comprender dos posturas antagónicas intentando dejar al margen las propias opiniones, hay un trecho. Y respecto a la frase final, entiendo que quiere decir que trata de cuestiones universales…como cualquier texto científico, o filosófico, por otra parte.


  16. Lilith Says:

    Por favor, ¿podrías explicarme cómo se puede ser coautor de una Constitución y no tener una ideología cercana a ésta? No lo entiendo, será porque sólo soy una chica y no tengo estudios…


  17. Zen Says:

    Yo no puedo compartir lo que afirmáis acerca de la objetividad ¿de verdad no conocéis a nadie objetivo e imparcial cuando se debe ser uno u otro? Pues yo conozco a un objetivista e imparcialista (que lo es hasta que se aclara la duda que le permita ser objetivista, claro está).


  18. Ariodante Says:

    …que por casualidad ¿es un tal Barto? Aun no me has contado tu viaje, Zen. ¿Lo has hecho en algún hilo del foro? Y perdonadme que me aparte momentáneamente del tema…


  19. Zen Says:

    Uf, no puedo desvelar su identidad. Sería perseguido y, posiblemente, asesinado. Tendría que huir. No le puedo hacer eso.
    Es cierto, aún no te he comentado, pero dime donde quieres que te lo comente y allí que voy para no estropear este hilo, ok?


  20. Ariodante Says:

    Ja ja ja, …ooye, pues o escribes sobre ello en la sección “viajes” o abres una nueva sección con ese nombre en vuestro foro, que es un tantillo reducido de secciones (por comparación con hislibris), o me mandas un e-mail y me lo cuentas. Fíjate si no te doy opciones…


  21. Ariodante Says:

    Aunque supongo que Rodrigo te contestará, se me ocurre que ser chica (entiendo la ironía…)no tiene nada que ver con entender o no un problema, ja ja ja. Los estudios a veces ayudan, otras no.
    Y creo, por otra parte, que las Constituciones en principio se intentan hacer lo menos ideologizadas posibles, es decir, se intenta un consenso, aunque yo no tengo ni idea de cómo fue la de Weimar, si te digo la verdad. Pero por ejemplo, la nuestra, en su elaboración colaboraron personas de ideologías completamente opuestas y sin embargo se llegó a un consenso,¿no te parece?


  22. Casiopea Says:

    Me parece que nuestra constitución, precisamente, no es un buen ejemplo de texto legal neutro… basta con analizarla un poquito: en su texto original permite la pena de muerte, declara solapadamente un estado católico, ratifica una institución tan arcaica como la monarquía… también establece el derecho al trabajo y a una vivienda digna, pero el stablishment jurídico dice que esos no son artínculos de obligado cumplimiento (para que veas).Basta con no estar de acuerdo con ella para darse cuenta de lo ideologizada que está: es como si estuviera dividida a cuchillo entre derechas e izquierdas. En general, todos los textos legales son el reflejo del grupo social que los redacta (que no de la sociedad en la que imperan, ojo) y, desde luego, reflejan su ideología porque, ¿quién va a hacer una ley con la que no está de acuerdo? Por otra parte, desde el siglo XIX hasta aquí, estamos hablando del ordenamiento jurídico de la burguesía (que es el nuevo poder), por éso nos parece que son textos asépticos y neutrales: porque nosotros formamos parte del grupo social que aprueba esas normas.
    Si te lees, tanto la constitución de Weimar, como cualquier otra, te darás cuenta de que son tendenciosas… como es lógico y natural, ya que uno hace las cosas lo mejor posible, bajo su punto de vista, que es siempre subjetivo. La imparcialidad es psicológica y sociológicamente imposible.


  23. Ariodante Says:

    Casiopea, te doy la razón en que es imposible la imparcialidad a la hora de…cualquier cosa. Que no te guste nuestra constitución (en la de Weimar no entro porque no sé nada de ella y no tengo ganas de leérmela…)es absolutamente lógico. Las constituciones tan consensuadas no gustan a nadie; pero creo que es un mal menor. Si estuviera absolutamente escorada hacia uno u otro lado, me parecería peor, incluso aunque estuviera hacia el lado que más me guste. La constitución española nos refleja como un espejo a los españoles, para bien o para mal…pero veo que tu dominas este tema mucho mejor que yo, que prefiero otras lecturas a leerme constituciones, (que por otra parte, luego los gobiernos se las pasan por donde les place).


  24. Lilith Says:

    Claro, Ario, pero no se me ocurre cómo puede un ser humano no impregnar de su propia ideología todos sus actos, especialmente la redacción de una constitución, por mucho empeño que se ponga en ello. Mi pregunta es: ¿cómo se hace si es que es posible?


  25. Lilith Says:

    De acuerdo con lo que dices, Casiopea, pero cuando afirmas: “nosotros formamos parte del grupo social que aprueba esas normas”, ¿a quiénes te refieres? Porque a mí no me llamas burguesa en la calle, guapetona (je, je).


  26. Álvaro Says:

    Hola, estoy buscando tesis doctorales sobre sociología industrial. He encontrado esta página con tesis sobre sociología industrial de universidades españolas, además de la Biblioteca Cervantes o Tesis EUMED. ¿Alguien conoce algo similar con tesis de universidades hispanoamericana


  27. Ariodante Says:

    Bueno, Alvaro, me parece que andas algo despistadillo. No creo que éste sea el sitio más adecuado. Prueba en el foro…


  28. rocio Says:

    desde mi punto de vista, no me gusta como escribe weber, soy estudiante de sociologia y me cae muy mal pero bueno estamos para conocer algunos autores aunque muchos un tanto elitistas como lo es weber, bueno pues es todo hasta luego.


  29. rocio Says:

    en lo personal prefiero mil veces a karl marx


  30. Lilith Says:

    Yo también, me parece especialmente interesante que cuando muchos afirman que sus teorías ya no sirven “en el mundo actual”, poco a poco la realidad se empeña en desmentirles y aparecen más personas afines a su pensamiento.


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