REFLEXIONES SOBRE LA ETERNIDAD
26 Jan 2011, por Joaquin Gonzalez Alvarez ¬> Filosofía, :: Ensayos y estudios, :: Tiempo y Literatura, ¬> Otros 8 Comentarios | 2,395 visitas
Si buscamos en el diccionario el significado de Eternidad, encontraremos esta definición: Perpetuidad sin principio, sucesión ni fin. Sin embargo sabemos que, sin apartarse del citado enunciado, al concepto de Eternidad hay variadas formas de acercarse. Descartando el uso metafórico del vocablo que lo toma como referido a lo que dura mucho, me referiré a algunas de las formas de tratamiento del concepto Eternidad. Tomamos como eterno aquello que no varía con el tiempo, lo que permanece en un presente interminable o en un estado en el que pasado, presente y futuro no se diferencian.
Analicemos lo dicho tomando lo que estipuló en 1814 el físico y astrónomo Pierre-Simón Laplace refiriéndose al determinismo del comportamiento de los sistemas mecánicos. Afirmó así Laplace: «Si una inteligencia sobrehumana pudiera conocer por un instante todas las fuerzas que animan la naturaleza y la situación mecánica en que se encuentran todos sus componentes y fuese capaz además de tratar matemáticamente esa situación, enlazaría en la misma fórmula los movimientos de todos los cuerpos del Universo y nada sobre el pasado y el futuro del movimiento de esos cuerpos serían desconocidos para esa mente, todo estaría presente en un instante ante sus ojos». Para este ser, al cual se le conoce como Demonio de Laplace, la realidad toda se le presentaría como la Eternidad, poseería el atributo que solo a Dios se le supone.
El determinismo laplaciano, que en su tiempo se consideraba válido para toda la física, se basa en la mecánica newtoniana en cuya formulación matemática la magnitud tiempo se muestra como reversible, con lo cual puede entenderse que las fórmulas del movimiento, por ejemplo, permiten tanto hacer predicciones para el presente como para el futuro y conocer lo ocurrido en el pasado. Esa reversibilidad del tiempo, la cual se aceptaba para toda la física, por lo menos en mecánica, hoy todavía permite escrutar la Eternidad como el Demonio de Laplace.
Pero la física no es todo mecánica. En la Termodinámica, otra parte de la física, se muestra que el tiempo es irreversible, esto es, marcha en una sola dirección, siempre hacia el futuro. Esta condición del tiempo se halla implícita en la Segunda Ley de la Termodinámica según la cual la entropía, que es una medida del desorden, no tiende a disminuir. Eso conlleva, por ejemplo, que a partir de los fragmentos de un frasco roto no podemos esperar que éstos se ordenen reproduciendo el frasco original. Se puede predecir el futuro termodinámico pero no inferir el pasado con certeza. La termodinámica niega la Eternidad.
Pero acudiendo al análisis filosófico de conceptos como los de Eternidad y Tiempo, a la manera que lo lleva a cabo brillantemente Jorge Luis Borges en su ensayo «Historia de la Eternidad», podemos encontrar entes a los que puede asignársele el atributo de la Eternidad.
En las primeras líneas del ensayo, adelanta las Ideas de Platón para referirae a la Eternidad como arquetipo del tiempo.
En el ensayo se refiere Borges a lo que él llama tres Eternidades; la de las Ideas de Platón, la de la Trinidad cristiana decretada por el obispo romano Ireneo y la de los Universales del Medioevo.
Según Platón, en algo así como el Cielo, habitan las Ideas, los arquetipos, los conceptos universales de los cuales los entes particulares sólo son imperfectos reflejos cuya existencia lo es sólo por participación en la especie, el arquetipo, el concepto universal. Si aceptara esto último y lo ya dicho más arriba, propondría esta definición de tiempo: «Tiempo es el imperfecto reflejo del arquetipo Eternidad que no permitió a Heráclito bañarse dos veces en el mismo río». Continuando tenemos que según platónicos y neoplatónicos, aquel triángulo o éste son entes particulares cuya naturaleza material el tiempo puede hacer variar, pero lo que no puede variar es el concepto triángulo, la triangularidad en el decir de Borges. El triángulo como arquetipo, como universal, no ha tenido principio ni tendrá final, posee atributo de Eternidad.
La segunda Eternidad en opinión de Borges es la que se presenta al resolver el obispo Ireneo durante el Imperio Romano, que en la concepción de las tres divinas personas de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, no puede hablarse como afirmaban los gnósticos de creación del Hijo por el Padre y la del Espíritu Santo por el Padre y el Hijo, sino que las tres divinidades gozaban de la misma eterna existencia.
Los Universales que concebían los Realistas Medievales no se diferencian gran cosa de las Ideas platónicas, pues le consideraban existencia real a los conceptos universales en contraposición a lo que sustentaban los Nominalistas para los cuales términos como bondad, belleza, eran solo nombres y no entes reales.
Un tratamiento un tanto lúdico pero con atributos de cientificidad, aplicando la teoría de los universos paralelos de Hugh Everett, muestra la paradójica posibilidad teórica de vida eterna o inmortalidad de un individuo. La teoría de Everett se basa en la Mecánica Cuántica (MC) la cual calcula el estado de un sistema físico mediante una ecuación que tiene dos soluciones como ocurre en el álgebra elemental y que en MC las dos tienen igual probabilidad de certeza, pero según Everett al realizar la observación comprobatoria surgen dos universos paralelos incomunicados entre sí y en cada uno de ellos se producirá una solución distinta. De modo que si un ejemplar de experimentación vivo fue encerrado dentro de un recinto especialmente preparado de paredes opaca, la ecuación de la MC da que tiene 50 por ciento de estar muerto en un lapso dado de tiempo, mientras no se abra para la observación. El ejemplar estará en un estado límbico «vivo-muerto». Al realizarse la observación en uno de los universos estará vivo, y se podrá repetir el experimento en el que está vivo y así siempre estará vivo en uno de los universos, con lo que permanecerá vivo eternamente.
Una versión literaria de la vida eterna se muestra en la idealización que exponemos en las siguientes líneas.
Arthur Schnitzler en su novela Flight to the Dark sostiene que la muerte no existe, ya que en el último momento se vuelve a vivir a vertiginosa velocidad toda la vida, pero a su vez esa vida rememorada tendrá su propio último momento y así sucesivamente, de modo que se vivirá eternamente. De acuerdo con la teoría de los límites del Cálculo Infinitesimal, cada cual se aproxima a la muerte mas no la alcanza.
Volviendo al tema central despúes de esta digresión, concluimos que aunque de una manera o de otra la comunidad científica coincide en aceptar que a la realidad sólo podemos acercarnos mediante hipótesis provisionales de trabajo, lo cierto es que cuando no nos encontramos en plan de reflexiones filosóficas, por realidad entendemos sólo lo tangible y lo inteligible por nuestro raciocinio, pero no podemos negar que Platón y sus Ideas con atributos de Eternidad nos hacen pensar y pensar es un saludable ejercicio que no todos practican con asiduidad.
Tags: eternidad, Laplace, reflexiones, tiempo













26 January 2011 a las 6:00 pm
Un artículo muy completo, Don Joaquín. Esta vez creo que le ha salido más filosófico que científico, y así lo he podido leer y entender mejor.
Eterno es el fluir del tiempo, eterno es el pensamiento, eternas las ideas, eterna la naturaleza humana, que constantemente busca burlar al barquero y evitar a Cerbero, para no vagar eternamente por los Campos Elíseos. Y a mi me ha salido un poco poético el comentario…Saludos!
26 January 2011 a las 8:10 pm
Bella y profunda su reflexión, Ariodante. Muchas gracias.
29 January 2011 a las 1:07 am
Muy buenas tengan gente al leer mi comentario. Es muy completo el informe y muy interesante. Mi investigacion no se hace esperar y comienzo con Everett, ya que no tenia conocimiento sobre su existencia.
Tengo, al leer esto, una inquietud;
Hace un tiempo que trabajo la idea de que todo sufre transformaciones y que nada conoce la eternidad. Al escribir esto estoy pidiendo una guia,por asi decirlo,una opinion construcctiva que me ayude a tener una vision mas amplia.
Adios gente.
29 January 2011 a las 4:10 pm
Sr.elMinotaurom no se si le será constructiva mi opinión de que entes como las Ideas de Platóm o los Universales del Medioevo como conceptos se correspondan o no con algo “real”, son eternos.
30 January 2011 a las 10:35 am
En realidad, si nos ponemos bordes, lo único que realmente es inmutable y eterno al tiempo son los principios matemáticos y lógicos: las estructuras donde se enmarca lo demás, principio de identidad y contradicción, etc. Otra cosa sería el tema de los Valores: el concepto del Bien y del Mal. Cierto que son connaturales a la humanidad, pero los contenidos presentan unas determinadas variantes. En fin, esto llevaría a una discusión más larga y nos iríamos del tema, supongo.
30 January 2011 a las 1:53 pm
Hola Joaquin, ya veo que esta vez el enfoque ha sido más filosófico. La verdad es que es un tema muy interesante, particulamente para mí, sobre todo, ahora que estoy estudiando la conciencia desde la filosofía budista que afirma que la vida es un CONSTANTE cambio y un ETERNO fuir.
Me ha parecido muy acertado que hayas presentado la teoría de Everett sobre universos paralelos. Y yo te pregunto: ¿Es posible que más adelante nos expliques esa teoría sobre los universos paralelos?
Gracias, como siempre es un placer poder disfrutar de tu lectura.
30 January 2011 a las 3:29 pm
Me alegra su comentario Ariodante pues veo que logro el objetivo con mis trabajos de motivar la reflexión inteligente y que a su vez me hagan pensar sobre lo que quizpas no lo había hecho.
30 January 2011 a las 3:34 pm
Lo que digo a Ariodante vale para Eredine. A Eredine le añado mi promesa de poner en la 2R un artículi sobre los universos de Everett.