DRÁCULA, Bram Stoker
7 Jan 2008, por angelcaído :: General, :: Literatura: "los 50 libros elegidos por LR", ¬> Narrativa en otros idiomas, ¬> Novela histórica, ¬> Terror 22 Comentarios | 5,268 visitas
Como es obvio, tanto nos ocupamos aquí de los mitos que hasta hemos iniciado gustosamente su camino, El camino de los mitos. Sin embargo, ¿cuántos mitos modernos hay? Si exceptuamos el del fantasma de la curva de la carretera y el del Atleti ganando una Copa de Europa, ¿qué nos queda, sino Drácula?
Hasta en Frankenstein, Mary Shelley bebió directamente de los mitos antiguos al subtitularlo El moderno Prometeo. Por eso, mitos nuevos, mitos de ahora, Drácula, una tradición oral que empapa a Europa entera, desde las costas atlánticas hasta más allá de los Urales, y que Bram Stoker supo recoger en una novela monumental en la que, a pesar del estilo epistolar que mantiene en gran parte del texto, la emoción y el miedo ocupan cada línea. Un novelón, de esos que se leen tan fácil y que, suponemos, es tan arduo hacer.
Por sus cuentos y por sus colaboraciones en prensa, sabemos que Stoker era un irlandés jovial, divertidísimo a veces, al que nunca nos imaginaríamos al lado de la lumbre avivando pesadillas. Pero ahí lo tienen, cómo recién salido de las más siniestras catacumbas de la deliciosa editorial Valdemar, dispuesto a que nadie vuelva a quedarse dormido con la ventana abierta.
Como todo buen mito, Drácula tiene tanto poder que la sola cercanía con él te hace grande, mítico, valga la redundancia. Y ahí está el profesor Van Helsing, al que solo por imaginar en pugna con el vampiro dotamos de poderes sobrenaturales, acaso una voluntad férrea, la mayor de las potencias, aun a sabiendas de que se enfrenta a una noche eterna, a un hambre perpetua.
La sangre, cómo no, la sangre. El vampiro se alimenta de sangre porque el ser humano siempre se ha sentido fascinado por ella. ¿No han existido los sacrificios a los dioses, no se les ofrecía la sangre de los inocentes? ¿Acaso no hay una civilización entera, casi 1.700 años ya, basada en la redención de la sangre del Cordero? ¿Qué otra cosa podía alimentar al vampiro, al mito, que otro gran mito a su vez? ¿Y es que acaso no existen formas de vida, las sanguijuelas, por ejemplo, que se nutren directamente con la sangre de otros?
El mordisco del vampiro, ese acto de fe en la carne, esa consagración terrorífica que siempre hemos sospechado en un callejón oscuro, en un pasillo nocturno, en un caserón abandonado. Drácula viniendo de los Cárpatos, del corazón de Rumania, de Transilvania, para dejarnos secos de sangre y de novias. El miedo a él, él como personificación del miedo. La sonrisa del vampiro, sus pulcros dientes, sus míticos colmillos: y sus capas, su pelo engominado, su ataúd de descanso, la tierra original sin la que no puede descansar.
La aversión por el ajo que comparten los vampiros y Victoria Beckham, la incapacidad de mostrarse a la luz del día del Nosferatu, el no poder verse reflejado en los espejos —ese delirio para la física, ese anatema de la óptica—, su versatilidad a la hora de volverse niebla, animal repugnante o fino contertulio después de la cena, decadente, con una copa de coñac en la mano y en bata… ¿Quién no conoce estos aspectos del mito del vampiro, quién no los ha interiorizado de manera casi genética?
El recorrido del mito, que además pasa con soltura de la literatura al teatro y al cine, es incontestable: Tolstoi (el sobrino, Alexander, no Leon), Allan Poe, Murnau, Bela Lugosi, Cristopher Lee (Saruman), Richard Matheson, Roman Polanski, Jacinto Molina, Coppola, Cruise y Pitt, incluso Quentin Tarantino… ¿quién no tiene su propio Drácula? Todos se lo deben a Stoker, que fue el que empezó la maldición.
Y mantengo esta tesis, aunque sé que algunos, como el de Poe, el de Goethe o el de Polidori —especialmente terrorífico este—, son anteriores a Stoker, de 1897. ¿Cómo es posible entonces que sean deudores de un tipo que escribió décadas después? Es sencillo, si pensamos que somos nosotros los que leemos y, por tanto, interpretamos y hacemos verdad al mito. ¿De verdad creéis que entenderíamos del mismo modo esos textos anteriores si no estuviésemos ya previamente adiestrados por Stoker? Bram Stoker, como una onda en mitad de la línea temporal, propagándose de ese modo hacia los dos lados del tiempo. Como un vampiro. Y yo sin persignarme.


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7 January 2008 a las 2:48 pm
Grande, el tío Stoker, y grande Drácula, descendiente de Atila, depositario de una herencia de haría palidecer de envidia a los Habsburgo o los Romanoff. Fantástica novela. Le he debido releer más de media docena de veces y nunca, nunca, decepciona, siempre aporta algo nuevo. No sé si la habéis leido todos. De no ser así, hacedlo, daros prisa antes de que sea demasiado tarde.
Denn die Toten reiten schnell…
7 January 2008 a las 3:59 pm
La verdad es que el artículo es sensacional, y dan ganas de agarrar el libro de nuevo y beberlo gota a gota, porque ¿acaso la sangre no es similar a la tinta de los libros? En esta imagen, que es como la del espejo sin reflejo, yo, sin duda, soy otro vampiro.
7 January 2008 a las 6:48 pm
¿Y quién no es un vampiro tras la lectura de Drácula? Una de mis novelas predilectas, la primera que leí siendo aún adolescente…, ¡y aún sigo extrañamente enamorado de Lucy Westenra! Ella, morena de ojos de luna llena, vuelve siempre a mí cada una de esas noches especiales en que mágicamente me vuelvo vampiro, retorna a envolverse entre mis brazos y a brindarme su dulce mirada de niña bella, tal vez envuelta en el rostro que mi imaginación quiera darle para la ocasión. ¡Ay, Lucy de los mil rostros!
¡¿Qué sería de mí sin Drácula… y sin Lucy?!
7 January 2008 a las 9:27 pm
Pues yo no me lo he leído aún, pero coincido en que es mucho más que un libro… Sobre todo para Capa, je, je, je…
8 January 2008 a las 12:32 am
Uy, lo que ha dicho el payo…
Pues ya tardas, compañero.
8 January 2008 a las 10:14 am
Es un libro increíble. Y esa manera de relatar la historia a modo de diario resulta impresionante.
También soy fan de las mil y una adaptaciones cinematográficas, desde el expresionismo de Nosferatu o el inolvidable rostro de Bela Lugosi, pasando por la delirante y surrealista El baile de los Vampiros o la mas actual y fiel adaptación de Coppola, de todas, hasta la de Christopher Lee.
8 January 2008 a las 5:44 pm
Yo creo que Le Baron se hace la misma pregunta Capa.
8 January 2008 a las 5:47 pm
O bueno, yo me pregunto no será Le Baron el mismo crápula, digo Drácula?
Como siempre andas detrás de Lucy jajaja
8 January 2008 a las 6:19 pm
Pero lo mío es puro y verdadero.
Bueno, más o menos, tú me entiendes…
10 January 2008 a las 10:39 pm
¡¡Uy!! Ese Nosferatu de Murnau, con ese Max Schreck impresionante de espalda curva y sombra hipnotizante. La película más fiel a la novela de Stoker. El expresionismo cinematográfico alemán llevado hasta sus últimas consecuencias. Un juego eficaz de luces tenues y sombras que nos acercan a la vuelta de la esquina, a cada paso, la presencia del no-muerto. ¡¡Madre mía, qué “demasiao”!! Es que yo solito me extasío con el tema, jejeje.
¡Javi!, a leer el libro enseguida, ¿vale? A ver cuál es tu opinión.
Oye Zen, dile a Le_Baron que ojito con levantarme a Lucy, después de tantos años como llevo tras ella. Una cosa como esa me haría afrontar la idea del suicidio… o así, o mejor del duelo a la vieja usanza con padrinos y todo. Le_Baron, ¿qué prefieres, sable o pistola?…
10 January 2008 a las 11:54 pm
Pero yo no me apellido Westenra,Zen, aunque a veces pasee sonámbula por el desfiladero de Whitby.
El libro es colosal, y coincido con Aguirre que el estilo epistolar suena de maravilla en este caso. Y mira que suele ser aburrido. Hay que saber muy bien lo que se hace para que te salga algo así.
Y la mejor versión la de Mornau, claro que sí, Capa.
11 January 2008 a las 12:33 am
Sable, amigo Capa, un caballero no usará jamás esas armas infernales. Y tienes todo mi respeto y mi apoyo en lo tuyo con la srta. Westenra, siempre que prometas hablar bien de mí a mi hormiguita.
11 January 2008 a las 4:27 pm
¡Ole por la “otra” Lucía! Claro que Nosferatu es otra cosa, ¡tú sí que sabes de vampiros!… ¿acaso lo eres a veces como yo o como la Westenra?
Amigo Le_Baron, sea pues sable si llega el caso. Tienes mucha razón, es bastante más fino que el frío pistoletazo, ¡y más romántico!, dejando a un lado, claro, el triste final de Mariano José… aunque no fue en duelo, jejeje.
11 January 2008 a las 5:20 pm
Bueno, en duelo consigo mismo y en duelo por España. ¿Te parece poco?
11 January 2008 a las 6:47 pm
Motivos de duelo más que suficientes. Sobre todo el segundo.
18 January 2008 a las 8:17 pm
Grande este libro, muy grande. La mejor muestra de género epistolar, como ya se ha apuntado más arriba. Los que no se hayan leído este libro ya están tardando en hacerlo, porque es sublime.
28 April 2008 a las 1:07 pm
Dr…
El mito de los vampiros es de sobra conocido y todo el mundo ha visto alguna vez alguna peli de chupasangres, incluidas las m…
6 June 2008 a las 11:18 am
[...] Hace ya algún tiempo, en esta misma página, hablamos de Drácula. Más o menos todos conocemos su argumento, así que no me detendré en él. Los buenos ganan, el malo muere, y fin de la historia. En principio, fin de la historia. Pero, ¿qué hubiera pasado si las cosas no hubieran acabado así? Esta posibilidad es la que nos narra Kim Newman en la obra que hoy comentamos. Drácula vence y van Helsingy compañía pasan a mejor vida. Al menos, alguno de ellos. Otros no tendrán tanta suerte y continuarán vivos, o al menos no habrán muerto del todo. Así que volvemos a viajar. Lugar, el siempre entrañable Londres. Año, 1888. El año de Drácula. [...]
11 November 2009 a las 9:59 pm
Hola, buenas noches.
No suelo entrar en LR2 ya que suelo entrar más en Hislibris.
Mis más efusivas felicitaciones al autor de la reseña por su originalidad y brillantez. Para quién no conozca el libro y lea y vea los comentarios posteriores no debería dejarle duda alguna.
Es una novela primorosa. De ávida lectura y que deja, al final, al lector una especie de retrogusto al estilo de los buenos vinos, de obra añeja y bien hecha.
Con un estilo que ya no se estila -valga la redundancia- ya que utiliza un lenguaje caballeroso y sumamente atento y cortés hacia el sexo opuesto, la obra de Stoker enamora desde la primera página.
Un saludo a tod@s.
11 November 2009 a las 10:23 pm
Un fuerte abrazo, Jerufa.
3 July 2010 a las 3:05 am
Debe ser un libro apasionante…
Yo soy un enamorado de la película de Drácula de Bram Stoker, esta misma noche acabo de verla por 3ª vez y me encanta cada vez que la veo, muy muy romántica y llena de pasión. No sé si el libro me gustará igual, aunque por lo general los libros son mejores que las películas jajaj. Solo tengo una duda en la que quisiera que me ayudarais. ¿Qué editorial es la que más os ha gustado? es por si me lo compro jejej.
¡La sangre es vida!
24 March 2011 a las 7:25 pm
Hola, he encontrado tu blog, buscando blogs que hablen sobre el gran vampiro.
Soy ilustrador y mantengo un blog desde hace poco, en el que voy colgando ilustraciones publicadas y el proceso para llegar a ellas.
La última que he colgado es de Drácula, me la encargaron para ilustrar un libro de texto juvenil.
Os invito a ver el blog y a darme vuestra opinión. Gracias.
http://espiralesdetinta.blogspot.com/2011/03/dracula-de-bram-stoker.html