Un fantasma en el altillo: casas malditas en la literatura.

“Un extraño ruido sonó en mitad de la noche, no el típico crujir de madera, ni el motor de la nevera, era algo distinto, algo inquietante. No quería darle mayor importancia, pero sin saber por qué se encontraba inquieto, aún así no encontró la fuerza para levantarse investigar, -¡joder! ¡ pero si estaba acojonado! -Se tapó la cabeza con la manta, pero sentía frió, recogió sus pies por si alguien se los tocaba. El ruido volvió a sonar, era justo en el altillo de su habitación, justo encima de su cabeza, – ¡mierda!– pensó – estoy muerto.”

Hay infinidad de libros sobre casas encantadas, pero yo sólo os voy a hablar de los que más me han gustado, que son tres sobre todo; cada uno quizámereciera un artículo en solitario.

El tema me parece apasionante, dentro de la literatura de terror es uno de los que mas obras brillantes ha dado y, si nos ponemos a pensar fríamente, es de los terrores más horribles, ya que estamos hablando de un tema que toca mucho la realidad y en el que mezclamos el haber tenido algún conocido al que algo le ha pasado (o se le ha aparecido) en su mayor templo, la casa de cada cual,allí donde más seguros nos encontramos.

Antes que nada, decir que me dejaré en el tintero El fantasma de Canterville, del señor Oscar Wilde, un clásico que sin duda será mejor tratado por alguien de esta maravillosa web y que no se me acaba de ajustar al tono general, ya veréis por qué. De Poe y Lovecraft no digo nada, que si no tampoco acabamos.

Pues vamos a empezar con el maestro Richard Matheson y La casa infernal. Aquí el autor de “Soy Leyenda” o “el increíble hombre menguante” da una vuelta de tuerca al género y nos introduce en un hogar en el que el mal se ha apoderado de todo.La casa es posesión de Enric Belasco, un personaje siniestro y maldito. El ya fallecido Enric se había dedicado en vida a transformar su casa en una especie de comuna o secta en la que mezclaba sexo salvaje y magia negra y que había impregnado de maldad cada una de sus estancias, siendo imposible que nadie permaneciera en ella sin perder la cordura. De hecho, ya se había intentado sanar el mal que habitaba la casa mediante un par de grupos de investigadores psíquicos, pero ninguno salió indemne y o salieron locos o murieron de alguna manera terrible.

En este punto comienza la verdadera historia: un científico, acompañado de dos médium, intentará exorcizar la casa mediante el “método científico”, produciéndose infinidad de roces con sus dos compañeros psíquicos. Todo esto, unido a los problemas personales de éstos y a la maldad de la casa, harán la historia increíble, como por otra parte no podría ser de otra manera… tratándose del señor Matheson.

Y vamos con mi segundo favorito, de su excelencia el señor Stephen King, vamos con El resplandor: como no podía ser menos, este autor no se conforma con una casa, tiene que encantar todo un complejo hotelero.

Basada en un cuento de Poe, esta historia nos sumerge en un complejo hotelero en medio del duro invierno de Colorado. Un escritor ve una oportunidad única para escribir su novela trabajando como cuidador del hotel los meses que aquél permanece cerrado y no dudará en mudarse con su familiaa pasar una larga temporada a las montañas donde se encuentra.

Con lo que no contaban es que el hotel esta infestado de terribles espíritus, y así, aislados por la nieve en el inmenso hotel, el terror se va apoderando de la familia de nuestro escritor cuando poco a poco se van adueñando de su mente estos terribles espíritus que habitan el hotel durante el largo invierno.

Merece una reseña la adaptación de Kubrick; a mi parecer, genial, tan genial como está Nicholson.

Y vamos con la última, con la reina de las casas encantadas, con una casa que aún no se sabe si tiene o no consciencia propia, pero que de tenerla es sin duda de naturaleza malvada. De este caso, más que libros hay relatos, recopilaciones, estudios…; es sin duda la casa encantada por excelencia, estamos hablando de Amityville, la casa encantada más famosa y más inquietante, porque en este caso es real.

Yo me quedo con la novela “Aquella casa maldita” de Carlos Cala: en ella nos relata los terribles sucesos que conmocionaron al mundo, los asesinatos, la maldad…, porque lo que queda después de haber leído algo sobre esta casa es eso, saber que has leído algo sobre el mal.

Os dejo algún librillo mas sobre el tema: Lord Dunsany: “La torre vigía”, Horace Walpole: “El castillo de Otranto”, Ambroce Bierce: “Los otros huéspedes”. Gregory Lewis: “El espectro del castillo”, Margaret Oliphant: “La puerta abierta”, Nathaniel Hawtorne: “La casa de los 7 tejados”, Algernoon Blackwood: “La casa vacía”, Lord Dunsany: “La torre vigía”, Oswell Blackeston: “El miedo del lago, Henry James: “Otra vuelta de tuerca”, William H.Hodgson: “La casa en el límite”, Cortazar: “La casa tomada”, Maupassant: “El horla”.

 

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10 Comentarios en “Un fantasma en el altillo: casas malditas en la literatura.”

  1. stikud Says:

    Me quedo con El Resplandor, amigo Aguirre. Tras dos intentos fallidos, conseguí verla entera hace unos años. Teniendo en cuenta que no soy fácilmente impresionable, hay que anotarle un tanto al señor Kubrick y otro al bueno de Jack.


  2. javi Says:

    en su mayor templo, la casa de cada cual, allí donde más seguros nos encontramos.

    Je, je. Los hay incluso que piensan que el sitio más seguro es tras las sábanas o, incluso, debajo de la cama, cuando todo el mundo sabe que los “bichos” es de donde salen. De ahí o del armario, brrrr…


  3. angelcaido Says:

    Casa tomada, de Cortázar. ¿A quién lo le ha pasado que lo echen de ese modo?


  4. Capayespada Says:

    Aguirre, amigo, estas casas que poseen vida propia, tomada tal vez de anteriores propietarios o inquilinos, tienen un encanto irremediable aunque a veces sean un problema extraordinario. ¿Quién no ha pensado en alguna ocasión poder pasar un fin de semana con amigos en un lugar semejante? Venga, ¿os atrevéis?
    Podríamos visitar El Castillo de Otranto de Ambroce Bierce, o La casa tomada de Cortazar, claro, que se admiten ideas…


  5. SuperAguirrePanTumakaMoreno Says:

    No sé yo si se me presentara el caso. A mí todo esto de lo sobrenatural me da bastante respeto. Vamos, que si empieza a cohabitar un espíritu conmigo en casa creo que la vendo al día siguiente, por muy pacífico que se presente. Todo esto suponiendo que no se me pare el corazón antes, que no lo descarto.


  6. stikud Says:

    Ahora que la mencionáis, me encantó Casa Tomada.


  7. Le_Baron Says:

    ¡Ah! El fantasma de Canterville… No sé si has hecho bien en incluirla en el presente artículo -magnífico artículo, por otra parte-, pues no hablamos de un fantasma malvado, solo un poco posesivo y celoso de su intimidad. Y si encima le meten a un puñado de norteamericanos, pues qué te voy a contar. Aún se porta bien con ellos. Junto con “Los europeos” de Henry James, creo que es uno de los mejores ejemplos -desde ópticas totalmente distintas- literarios del conflicto entre el viejo y el nuevo mundo en el tránsito del siglo XIX al XX.


  8. Nuruialwen Says:

    Ay, pero cuánto me queda por leer, y siempre me quedará…

    Me gustó bastante “Una vuelta de tuerca” de Henry James. No sé por qué, esperaba algo completamente diferente, y me sorprendió positivamente.

    Y curiosa de verdad la novela que mencionas de William H.Hodgson “La casa en el límite”, (aunque mi edición la titula: “La casa en el confín de la Tierra”). Cuando cayó en mis manos por primera vez me pareció una novela realmente extraña pero fascinante.


  9. Nuruialwen Says:

    Y, subsanando el lapsus, enhorabuena por el artículo, Aguirre. Me ha gustado, me ha gustado.


  10. carolina Says:

    esta re piola


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